Las cáritas parroquiales atienden a más de 20.000 personas en Córdoba

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La caridad parroquial brota de la Eucaristía del Jueves Santo

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Entrega de alimentos en la Parroquia de Santa María del Soterraño de Aguilar de la Frontera./Foto: Diócesis
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Entrega de alimentos en la Parroquia de Santa María del Soterraño de Aguilar de la Frontera./Foto: Diócesis

(Diócesis de Córdoba). El Jueves Santo es el día del amor fraterno. Es el día en que Cristo nos dio su mandamiento nuevo: “amaos como yo os he amado” (Jn 13,34). La caridad cristiana, que brota de la Eucaristía, se convierte en una fuente de solidaridad para paliar la crisis sanitaria y social que padecemos.

La abundancia de bien de las Cáritas parroquiales de la diócesis es el fruto de la generosidad y el trabajo de muchas personas que actúan como voluntarios, corresponsablemente, en torno a una organización guiada por los párrocos, sacerdotes diocesanos que acompañan a la persona  hasta la frontera de sus necesidades, para evitar juntos caer en el abismo de la desesperanza. Es la misión diaria de amar al prójimo como Cristo nos ha enseñado.

Las Cáritas parroquiales son instrumentos fundamentales para este tiempo incierto y detenido que estamos viviendo. A través de ellas, el amor de Cristo se hace presente en cada una de las parroquias repartidas por las cuatro vicarías de nuestra diócesis. Ahora que las necesidades crecen, aumenta también la solicitud por llegar al hermano con la creatividad del amor, la que late bajo los datos de personas y de recursos económicos, y que debe expandirse todavía más si cabe cuando la crisis sanitaria que vivimos de paso a una previsible crisis social para muchas familias.

Durante 2019, las Cáritas parroquiales de Córdoba atendieron a más de 20.000 personas, pertenecientes a unas 7.000 familias. Estas cifras han experimentado un repunte en abril, cuando el estado de alerta sanitaria ha comenzado a mermar los recursos en muchos hogares.

Este es un tiempo de verdadera dedicación para estas personas por parte de las Cáritas parroquiales, que, en su mayoría, han conseguido mantener sus programas de atención y han adecuado los repartos de alimentos a las medidas sanitarias exigidas por el estado de alerta sanitaria. En todas ellas, las personas han sido atendidas individualmente, previo aviso telefónico. La entrega de alimentos y vales para la adquisición de productos perecederos, en comercios cercanos, se realiza ahora escalonadamente, para evitar la presencia simultánea de personas en los centros de reparto.

Las necesidades crecientes se relacionan sobre todo con la demanda de ayudas para el pago de suministros. Son las mujeres, en su mayoría españolas, las que acuden en mayor número a estos puntos de reparto y reciben las ayudas correspondientes.

Las Cáritas parroquiales obtienen sus recursos, para la ayuda a los más necesitados, a través de las colectas de las parroquias, que, en los días de Jueves Santo y Corpus Christi, tienen profundo significado para la comunión fraterna y la atención a los más pobres y vulnerables. Los recursos provienen también de suscripciones de particulares, de donde se obtienen los mayores porcentajes, así como del fondo de solidaridad de Cáritas diocesana, que sale en apoyo de aquellas Cáritas parroquiales que presentan una demanda de asistencia mayor que los recursos disponibles.

La atención está garantizada por la presencia de unos siete u ocho voluntarios en cada una de las parroquias, donde este servicio es una de las expresiones de caridad fraterna más notable y permanente. Estos son los datos, nutridos de caridad cristiana y atravesados de agradecimiento, de quienes son manos y pies para instaurar en nuestro mundo la civilización del amor.

Vicaría de la ciudad

Entrega de alimentos en la Parroquia de San Francisco y San Eulogio de Córdoba./Foto: Diócesis

La Vicaría de la ciudad de Córdoba contiene 7 arciprestazgos. En ellos, las Cáritas parroquiales atienden al mes a 3.034 familias, 9.022 personas, sostenidas económicamente por 50.450 euros. El arciprestazgo del Centro, con 8 parroquias, atiende a 195 familias, 598 personas, que implica una inversión media mensual de 5.363 euros. El arciprestazgo de Ciudad Jardín está próximo en el número de personas atendidas por las Cáritas parroquiales de sus 7 templos diocesanos. En esta populosa zona de la ciudad, con presencia de personas trabajadoras y migrantes, se atiende a 168 familias, 632 personas, para lo que se necesita un gasto mensual de 7.680 euros, que son sufragados por las Cáritas parroquiales.

En el arciprestazgo de Fuensanta-Cañero-Levante Sur, el número de familias aumenta hasta las 445, con un volumen de 1.030 personas y un gasto medio anual de 5.130 euros, que las parroquias consiguen, mes a mes, para solventar necesidades de alimentación, pago de suministros y también para la compra de productos farmacéuticos. Más del doble de personas atienden las Cáritas Parroquiales del arciprestazgo de Noroeste, con 1.038 familias atendidas con un gasto medio mensual de 4.700 euros. La baja densidad demográfica del arciprestazgo de Catedral-Casco Histórico no impide que la atención a 374 familias, 1.058 personas, se traduzca en un gasto de 10.050 euros cada mes. En el arciprestazgo de Levante, las Cáritas parroquiales atienden a 302 familias, 1.017 personas, con un gasto medio mensual de 4.854 euros. Casi el doble de familias son atendidas en las 7 parroquias del arciprestazgo Transbetis-Sector Sur, con 512 familias, 1.757 personas, que representan la mayor inversión económica de toda la vicaría, ya que es aquí donde se localizan las necesidades mas acuciantes. El gasto mensual medio es de 12.673,79 euros.

Vicaría del Valle del Guadalquivir

También en la Vicaría del Valle del Guadalquivir, que comprende un total de 29 parroquias divididas en 2 arciprestazgos, Cáritas parroquial se encuentra más activa que nunca. Más de 600 familias están siendo atendidas por los voluntarios de las Cáritas parroquiales, lo que supone una media de 2.200 personas asistidas.

En cuanto a las parroquias que conforman el arciprestazgo del Alto Guadalquivir, 10 en total, las 2 parroquias de Montoro son las que atienden un mayor número de familias: 80 familias, unas 290 personas. Le sigue Villafranca de Córdoba, con 70 familias, y Villa del Río con el mismo número de familias. Pedro Abad es otra de las localidades con mayor número, 40 familias asistidas, 170 personas aproximadamente, así como Adamuz y Bujalance, que, en la actualidad, ofrecen alimentos a una media de 15 familias cada mes. Esta última parroquia, ayudó el pasado año a 116 personas con alimentos, alquileres, gastos de luz, agua, medicamentos y material escolar, entre otros. De esta zona de la Diócesis, Cañete de las Torres es la que tiene el menor índice, sólo siete familias han necesitado acudir a los servicios de ayuda de Cáritas parroquial.

Por otro lado, en el arciprestazgo del Bajo Guadalquivir, con un total de 19 parroquias, Posadas es la que presenta el número más alto de familias atendidas, 103 familias, más de 300 personas asistidas; junto a Palma del Río, que atiende a un total de 270 personas. A estas se suman 60 familias atendidas en La Carlota y Fuente Palmera, otras 50 en Almodóvar del Río y 30 en Hornachuelos. Otras parroquias, como es el caso de Guadalcázar, no tenían solicitudes de familias, y es en estos días cuando se empieza a trabajar para ofrecer ayuda a las necesidades que están surgiendo.

Vicaría de La Campiña

Según los datos ofrecidos por los responsables de las Cáritas parroquiales del Arciprestazgo de Baena-Castro del Río, en esta área geográfica de Córdoba, se atiende a 142 familias, más de 440 personas. De este arciprestazgo, Nueva Carteya es la localidad que más familias atiende, 50, seguida de Luque, que ayuda a 40. Castro del Río lo hace con 27 familias, de las que un tercio son españoles, un tercio de origen rumano y un tercio de procedencia marroquí. Le sigue Doña Mencía, que atiende a 12 familias, Baena a 9, Espejo a 3, y por último Valenzuela, que solo ayuda a una familia.

Respecto al arciprestazgo de Montilla-La Rambla, los datos reflejan que Cáritas parroquial atiende a 459 familias, lo que se traduce en más de 1.400 personas. Separando los datos por localidades se pone de relieve que la Cáritas parroquial con más demanda de ayuda es Montilla, con 207 familias que reciben reparto de alimentos, casi 650 personas, atendidas en las 4 Cáritas parroquiales de esta localidad. Fernán Núñez presta ayuda ahora mismo a 92 familias, La Rambla a 70 y Montalbán a 60. Algo menos atiende Santaella, 30 familias, y San Sebastián de los Ballesteros y La Victoria, que solo lo hacen con 2 familias.

Por otro lado, el arciprestazgo de Lucena-Cabra-Rute atiende a 367 familias, casi 2.500 personas. Por localidad, Cabra atiende, en sus tres Cáritas parroquiales, a 210 familias, unas 660 personas. En número de familias le sigue Lucena, con 140. Solo en la parroquia de San Mateo Apóstol se atienden al mes a 60 familias, lo que representa una atención para casi 700 personas. Las Cáritas de Iznájar y Benamejí comparten el mismo número de familias atendidas, 4 obtienen ayuda de la Parroquia de Santiago Apóstol de Iznájar y otras 4 de la parroquia de La Inmaculada Concepción de Benamejí. Este es uno de los casos donde el mismo número de personas asistida requiere poner a disposición recursos económicos muy diferentes, de acuerdo con las necesidades particulares de cada familia.

En la Parroquia de Santa Catalina de Rute son atendidas cada mes 175 personas, mientras que en la parroquia de Nuestra Señora de la Expectación de Encinas Reales se atiende mensualmente a una media de 10 familias, unas 90 personas que en el 60% de los casos presentan necesidades urgentes de alimentación. A estas familias también se les ofrece material escolar para los niños. Durante la crisis, la parroquia ha colaborado aportando a la residencia de mayores  material sanitario y ofrece servicio de limpieza para personas enfermas.

El arciprestazgo de Aguilar de la Frontera-Puente Genil ha atendido a 313 familias, alcanzado a casi 1.100 vecinos. La población más afectada es Puente Genil, donde se ayuda a 110 personas en la parroquia de Ntra. Sra. de la Purificación, mientras que a la Cáritas parroquial de San José acuden 117 familias, y 44 a la de Jesús Nazareno. Otras 10 familias son atendidas en la Cáritas parroquial de Santiago, de la ciudad pontanesa. Por su parte, Aguilar de la Frontera cuantifica su ayuda en 97 familias, y Moriles en 45.

En total, la Vicaría de La Campiña ha atendido a casi 1.000 familias en los últimos meses, lo que suma una atención social de la Iglesia para más de 4.300 personas.

Vicaría de La Sierra

El arciprestazgo de Pozoblanco-Villanueva de Córdoba atiende a 351 familias en sus Cáritas parroquiales, 1.120 personas, que cuentan con ayuda para alimentos y pago de suministros. La localidad que más familias atiende es Pozoblanco, con 140, seguida de Villanueva de Córdoba, con 35, y Pedroche y Dos Torres con 20 cada una. Villanueva del Duque ayuda a 10 familias, y Conquista a 8. Por su parte, Añora lo hace con 36 personas. En el arciprestazgo de Hinojosa del Duque, los datos de las Cáritas parroquiales arrojan una cifra de 40 familias que reciben ayuda, lo que supone un total de 124 personas atendidas. Por su parte, Santa Eufemia y El Viso de los Pedroches atienden a 21 familias.

Seguimos con el arciprestazgo de Peñarroya-Pueblo Nuevo-Fuente Obejuna, que atiende a 119 familias, con 720 personas atendidas en los últimos meses. La localidad donde se registra la mayor demanda de ayuda, en este arciprestazgo, es Belmez, allí se ayuda a 54 familias. Peñarroya-Pueblonuevo y Villaviciosa de Córdoba lo hacen con 30 familias cada una, a lo que hay que sumar las 328 personas contadas en la parroquia de Santa Bárbara de Peñarroya-Pueblonuevo. Por último, Fuente Obejuna y sus aldeas atienden a 5 familias, y Ojuelos Altos sus aldeas a 20 personas. La Vicaría de La Sierra ha atendido en suma a 510 familias, casi 2.000 personas en los últimos meses.

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