"Montar una empresa no es sencillo, pero no hay nada más gratificante que trabajar para uno mismo"


Francisco Reina, presidente de Asemeco.
Francisco Reina, presidente de Asemeco. /Foto. LVC

Si se consultan las tablas de exportación de Córdoba, el metal figura en primer lugar, por delante de otros sectores, como el aceite de oliva o los cereales. Son numerosas las empresas que se dedican a esta actividad, con alrededor de 15.trabajadores en todas las ramas del sector. Asemeco es la asociación que defiende sus intereses y al frente de la misma está Francisco Reina, quien ha logrado reflotar la actividad tras un periodo convulso al verse implicada la asociación en el caso de los cursos de formación, en el que está ganando todos los pleitos.
¿Para quienes no conozcan ASEMECO, la Asociación que aglutina a las empresas del metal en Córdoba, ¿qué es? ¿qué hacéis? ¿cómo se lo explicarías a la gente?
Pues de una manera muy sencilla, la asociación patronal ASEMECO es una asociación de empresarios que están dentro de sector del metal mecánico de Córdoba y que tienen unos intereses en común. Es como si dijéramos, un club en el que estamos trabajando para el interés común de todas nuestras empresas y de todo el sector del metal. Somos unos grandes regeneradores de riqueza y además gente comprometida con el futuro de nuestras empresas y nuestros trabajadores, pero también de nuestra ciudad y nuestra provincia.

¿Cuántas empresas o empresarios están en ASEMECO?

Pues a fecha de hoy estamos cerca de los 250 reales y en activo y seguimos creciendo. En los últimos meses llevamos casi 50 socios nuevos más. Y esto a pesar de que llevamos varios años de complicaciones muy duras. Nos vimos salpicados sin entender por qué, por el asunto de los cursos de formación de la Junta de Andalucía y como consecuencia de ello tuvimos que aplicar expedientes de regulación de empleo, y nos aplicó expedientes de reintegro, es decir, cursos de formación que habíamos realizado y terminado, después de haber pagado el 100 por cien todo el dinero nos exigieron que se lo devolviésemos íntegramente, aun cuando solo habíamos recibido el 75 por ciento de los mismos. Una auténtica locura. Esto nos ha obligado a tener que estar dedicados en gran parte de nuestra labor a defender nuestro buen nombre ante la sociedad y ante toda la ciudadanía de Córdoba en lugar de a captar empresas, a formar a nuestros trabajadores y a mirar hacia delante que es lo importante y trabajar por nuestro futuro.
Asistentes a la asamblea de Asemeco.
Asistentes a la asamblea de Asemeco. /Foto. LVC

¿Cómo se resolvió esa cuestión de los expedientes?
Bueno, en principio todo está quedando en agua de borrajas aunque el daño a nuestra asociación está hecho, evidentemente. De hecho, parte de la prensa sensacionalista  nos tildó con todo tipo de adjetivos poco edificantes y sin mesura y además sin tener en cuenta el principio de inocencia que se debe preservar según nuestro ordenamiento jurídico ¡nos dijeron de todo!, pero no precisamente bueno. Y además sin pruebas de ningún tipo, ni contrastar lo que se vertía en las mismas, como ha quedado demostrado cuando el caso ha pasado a manos del juez y este nos ha dejado limpios de toda culpa y ha restituido nuestro buen nombre y quehacer, que nunca debería haberse puesto en tela de jucio. 
Cuando tomé las riendas de esta Asociación, después de tantas vicisitudes que habían vivido mis antecesores en el cargo, le pedí toda la colaboración del mundo al grupo que formamos la junta directiva, y me la han prestado sin reservas. Desde entonces, estamos trabajado como si fuéramos uno, sin actitud presidencialista; es decir, como un solo elemento, trabajando con un grupo de empresarios donde nos dividimos el trabajo, las funciones, las representaciones a las que asistir, etcétera. Todo va funcionando muy bien y espero que siga así. Eso ha ido calando poco a poco, generando una estructura de grupo, sin grandes egos por parte de nadie. 
Empezamos a pelear y defendernos y le hemos ido ganando en los tribunales a la Junta uno tras otro los pleitos que tenemos con ellos, de los expedientes que nos exigían su reintegro, le hemos ido ganado recursos que teníamos contra la Junta en el TSJA, hasta este momento de los cinco que teníamos interpuestos le hemos ganado tres, condenando a la Junta a pagar las costas. Nos faltan aún los dos más importantes en cuanto a cantidad y sabemos que están listos para sentencia ambos. 
Ellos –la Junta de Andalucía- saben que nosotros no hemos hecho nada malo ni punible, que somos muy buenos en el tema de la formación, de hecho hemos estado valorados en el ranking de la misma Junta por encima de la mayoría de las organizaciones que imparten formación y esto a pesar de estar metidos en todo este follón hemos estado valorados en la Junta Andalucía cómo los mejores de valoración en cuanto a puntos, incluso con todo este follón nos han adjudicado cursos de formación, lo que pasa es que hemos tenido que renunciar a ellos porque no teníamos la certificación de estar al corriente con Hacienda, (que no podíamos cumplir por estar embargado por la misma Junta) o sea te puedes hacer una idea de lo que llevamos sufrido con toda esta situación.
Álvaro Vizcaíno actuó en la asamblea de Asemeco.
Álvaro Vizcaíno actuó en la asamblea de Asemeco. /Foto: LVC

De todo este proceso ¿cuál es el coste personal?
Para querer presidir una patronal cualquiera donde la cosa va bien, aparecen un montón de aspirantes que quieren entrar de Presidente porque estarás en un sitio con bastante visibilidad y personalmente te puede reportar beneficio de diversa índole. Pero no con toda esta movida de los cursos de formación y tantos problemas con la Junta de Andalucía, porque cuando yo me hago cargo de la presidencia estábamos embargados por la Junta en instalaciones, cuentas corrientes, incluso a proveedores, y muchos asociados a la desbandada, la presidenta anterior tuvo que dimitir porque no pudo soportar la presión y la situación a la que estaba sometida por todos los frentes, por lo que  resulta muy complicado todo de gestionar y aguantar en el cargo. Tu ves a tu familia sufrir por todo lo que se dice de la Asociación y lo que se publica en la prensa: la Junta de Andalucía te ha embargado, los socios después de todo lo que se está montando se van yendo, gente saliendo por aquí, por allá en la prensa, poniéndonos adjetivos que si chorizos, mangantes, ladrones, de todo. Hasta el instructor  policial de la UCO que llevó el caso llegó a decir durante los interrogatorios a nuestro presidente imputado en aquel entonces (hoy libre de todo cargo y declarado inocente de las acusaciones) que no éramos una asociación empresarial sin ánimo de lucro, sino que éramos una Sociedad Limitada y que se había constituido y creado esta asociación para delinquir directamente; vamos. para mangar. Ahora sí, no tuvo tanta diligencia como para contrastar todas las acusaciones que vertió sobre nosotros, como debería haber un profesional diligente y formado. 
Todo esto, quieras que no, es muy duro, y mucho más para las personas de nuestra asociación que estuvieron imputadas, y alguna cosa que prefiero no contar pero que también me tuvo a mi como presidente como posible responsable y que prefiero dejar en el olvido, pero a pesar de todo mi balance es positivo. Lo volvería a hacer una y mil veces y me siento muy orgulloso de lo que hemos conseguido desde la asociación. Nosotros no nos hemos rendido nunca, como buenos empresarios no nos podemos rendir e incluso hemos notado hasta cierto alivio y alegría de ver que estamos ganando y además hemos seguido manteniendo canales abiertos de comunicación con las administraciones que también hay que reconocer, que con las personas que han llevado esto en la administración más cercana siempre hemos sido bien recibidos y se nos ha escuchado y no se ha perdido la comunicación con los mismos, cosa que es de agradecer, aunque no pudieran darnos la solución a lo que pedíamos, parar esto sin que tuviera que ser mediante recurso ante el TSJA.
Y saliendo ya de este asunto y yéndonos al sector del metal ¿Cuántos trabajadores puede haber en Córdoba aproximadamente?
En el sector del metal podemos decir sin miedo a equivocarnos que puede haber alrededor de 9.000 trabajadores en Córdoba de industrias manufactureras, llegando a 15.000 si metemos todos los sectores. Ten en cuenta que en el metal además de nosotros están joyeros, fontaneros, electricistas, instaladores o automóviles.
Nosotros somos el sector más fuerte, el que más factura, el que acoge las empresas más grandes. Para que te hagas una idea, por ejemplo, Cunext, la empresa que más factura en Córdoba, pertenece a Asemeco, Latones del Carrión, Magtel o Trefilados Urbano, incluso Covap con su departamento de cogeneración, también. Si hablamos de empresas grandes de Córdoba, la mayoría pertenecen al Sector Metal Mecánico, casi todas están en nuestra asociación.
Si hablamos de facturación del metal de Córdoba hacia el exterior, sin menospreciar a nadie estamos por encima de la agroindustria y joyería, aquí en Córdoba siempre se habla del turismo, la joyería y la industria del aceite de oliva y demás. El metal factura y exporta más y no se habla de ello o no se conoce esto en Córdoba.
¿Y por qué no se conoce todo esto?
Pues seguramente no lo sabemos vender bien o por lo menos no conseguimos vender las cosas desde ese punto de vista. El sector de metal es lo más importante que hay ahora mismo en Córdoba por encima si me aprietas incluso en facturación, del turismo.
El turismo es estacional y coyuntural, llevamos unos años en la cresta de la ola y todo el mundo viene, porque a los países árabes y mediterráneos no ha ido nadie durante estos tiempos, pero ya se está volviendo otra vez a la tranquilidad, y otra vez la gente tirará para otro sitio y esto subirá y también bajará. Es un sistema de servicios que no garantiza demasiadas cosas con vistas a  un futuro  de creación de riquezas y empleo en nuestra provincia.
El metal es industria, empleo de calidad para los trabajadores, salarios dignos y contratos legales, mejor valorados, más seguros, mayor estabilidad y eso lo tenemos y lo aplicamos en nuestras empresas.
Salvador Fuentes, Antonio Lopera y Francisco Reina.
Salvador Fuentes, Antonio Lopera y Francisco Reina. /Foto: LVC

Siempre andan los políticos y los gobiernos municipales pensando cómo atraer industrias y empresas y parece que el metal esta ahí y nadie lo ve 
No, no te estoy diciendo que es de la más fuerte, no que no  pudiera ser una de las más fuertes o debiera ser más fuerte, ya me gustaría a mí multiplicar la potencia de nuestro sector por dos, tres o por diez, pero la verdad es que en general no ponen nada más que trabas. Si nos circunscribimos un poco a Córdoba pues cuesta mucho trabajo para tener licencia para muchas cosas, aquí todo el mundo  que quiere montar una  empresa tiene que salir, montar la empresa y empezar a trabajar sabiendo que después te van a multar, porque lo que es licencia no te van a dar en mucho tiempo.
¿y eso por qué?
Pues porque el Periquito de los palotes de turno no está por la labor o tiene otras prioridades que atender. ¿Quién tiene que dar la licencia a las empresas y negocios? Pues en este caso el Ayuntamiento, y/o la  Gerencia de Urbanismo. En definitiva, si las administraciones no abren las puertas o no dan facilidades para que se trabaje, ¿cómo vamos a crear riqueza y empleo? Cuando todo son pegas y problemas, dan ganas de tirar la toalla y yo soy de los que piensan que cuando alguien ha decidido ser empresario, ya le ha echado valor suficiente como para que encima de todo le pongas más pegas. 
Lo que habría que ponerle es una alfombra roja y todas las facilidades para realizar su labor y su proyecto, por supuesto dentro del cumplimiento de la ley, porque con lo que tiene que llevar para delante ya tiene donde entretenerse, porque no solamente va a trabajar por el bienestar propio y de su familia, sino también tiene un enorme componente social y trabaja para que su tierra vaya mejor, y se pueda vivir mejor,  tenga mejores infraestructuras, haya dinero para muchas más cosas necesarias en nuestra sociedad. 
Has dicho que en Córdoba no se dan licencias. ¿Es más fácil poner una empresa en Lucena que en Córdoba capital?
No lo sé si en el Ayuntamiento de Lucena se dan licencias o no, porque lo mismo me estoy equivocando y allí pasa tres cuartos de lo mismo.  Vamos a ver, yo estoy más acostumbrado aquí, porque en Córdoba es donde más me muevo pero en general hay muchos sitios en los que los alcaldes o los responsables son mucho más abiertos. Tú vas a  Lucena o a Rute y te da gusto entrar allí y ver que las empresas florecen y crecen. Será porque las personas que están allí dan más facilidades para hacer las cosas no porque aquellos empresarios sean más valientes que nosotros los de aquí.
¿Para quien decida ahora mismo montar su propia empresa qué consejo le darías?
Primero que no escuche a todos los agoreros y cenizos que le van a decir que esto es una cosa complicada y difícil. Evidentemente no es sencillo, pero no hay cosa más gratificante que trabajar para uno mismo y para el bienestar de su familia y no tener que aguantar a un jefe que en algunas ocasiones no merece ser llamado y considerado así, aunque la gran mayoría suelen ser personas preparadas, trabajadoras y buenos en lo que hacen, además de asumir el riesgo que conlleva.
Ventajas, lo primero que el límite te lo pones tú, los impuestos ya te los cobra el Estado cuando ganes más. Yo le digo a la gente que como empresario por cada euro que se produzca y/o facture, alrededor del 75 por ciento lo pagas en impuestos de una manera o de otra y si llegas más para arriba, pagas más y se llega a un momento en el que no te interesa hacer más cosas porque el dinero que tienes que pagar es tan grande que no te merece la pena ni compensa. 
Lo segundo, que te vas a convertir en una persona fuerte, que vas a competir contra cualquiera, porque si ya te planteas el tema de ser empresario te debes de considerar como un tío algo especial y fíjate lo que te estoy diciendo, cuando una persona que empieza a pensar montar su negocio para mí, es alguien especial, al igual que lo es un maestro, un médico, o un servidor del orden público, porque no ganan el dinero que corresponde a la labor que realizan y se la juegan todos los días.
Como empresario le diría que da mucha satisfacciones personales. Ser empresario es muy bonito, lo tienes que llevar un poco dentro o te pueden enseñan  la cultura de lo que realmente es y significa la empresa, para mí es muy interesante. 
Estos valores  los fomentaría en la universidad, pero para que alguien quiera y dese ser empresario no se puede hablar tan mal de los mismos, en la sociedad en general. 
Siempre aparecemos como los malos, los explotadores, pero en pocas ocasiones se dice que somos quienes creamos la riqueza del país para que todo funcione, desde los más pequeños hasta los más grandes fabricantes,
El mundo del empresariado no se conoce. De hecho mi mujer cuando yo dije de ser empresario, aunque en principio ganaba bastante dinero como asalariado, ahora dice que soy tonto, que trabajo más que nadie para luego no ganar tanto en función del esfuerzo realizado y la exposición al riesgo de perderlo todo lo que uno ha conseguido a través de toda una vida de trabajo y esfuerzo junto a ella. Además si en algún momento algo me sale mal en mi empresa debo responder con todo lo que tengo para cubrir ese fallo o error de cálculo o estrategia, pudiendo llegar en algunos casos a quedar casi en la indigencia.
Ya me gustaría a mí y me imagino que a mis compañeros empresarios de toda índole, que cuando nuestros responsables políticos y administradores cometen esos errores de garrafales de bulto y de falta de pericia en la gestión de los dineros públicos (es decir, de todos nosotros) y nos llevan a la ruina por su mala gestión, tuviesen que responder con todo su patrimonio, al igual que se nos obliga por ley al común de los todos empresarios. 
Esto llevaría personas más capacitadas y con más conciencia del uso del dinero de todos para administrarlo para el bien común y de la manera más rentable posible para todos los administrados. 

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