Josan González, entrenador del Córdoba Patrimonio: “Tenemos que trabajar todos los días con la motivación de que hacemos feliz a mucha gente”


El técnico valora, en la siguiente entrevista, las claves del gran inicio de temporada de su equipo

Josan González./Foto: Luis A. Navarro
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Josan González./Foto: Luis A. Navarro

Llegamos a Vistalegre cuando faltan cuatro días para el partido contra El Pozo Murcia. Un club al que el entrenador del Córdoba Patrimonio de la Humanidad, Josan González, estuvo vinculado durante siete temporadas, hasta que, justo antes del confinamiento, se hizo cargo del primer equipo blanquiverde. Desde aquel momento hasta hoy han pasado algo más de 18 meses, un proceso en el que el equipo luchó mucho para salvarse y, en este comienzo de temporada, disfruta del trabajo realizado, a diario, con un crecimiento que empieza a plasmarse en unos notables resultados en la pista. 

De ello y de mucho más hablamos con el entrenador pontanés en la siguiente entrevista. No pierdan detalle.

La última vez que hablamos estábamos al comienzo de la pandemia, estaba -como quien dice- recién llegado al club, cómo ha sido todo este proceso.

Casi 18 meses. Creo que poco a poco se va transmitiendo la identidad que queremos transmitir desde el cuerpo técnico al equipo. Estamos creciendo, despacio, pero con solidez. Estamos poniendo los cimientos para construir algo grande, importante, que va a llevar tiempo, pero tenemos que empezar por ahí, tener una base sólida y no construir castillos de naipes, sino que lo que vayamos haciendo desde algo sólido. Y se está cumpliendo, poco a poco, ese proceso, con el apoyo de la directiva, que cree ciegamente en cómo se está haciendo. Y contentos por cómo se está desarrollando todo, por cómo acabó la temporada y cómo ha empezado esta.

En ese proceso del que habla ¿Cómo ha cambiado el equipo y usted como entrenador?

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Josan González./Foto: Luis A. Navarro

Obviamente, pero a nivel personal uno no se da cuenta de ese cambio. Me tuve que adaptar cuando llegué, porque venía de otra manera de trabajar -también con niños, con un filial- y fue una temporada muy dura, en el sentido de que estuvimos todo el tiempo abajo en la clasificación, bajaban cuatro (equipos) y era una responsabilidad importante, porque sabía que todo el proyecto pasaba por estar en Primera División. Y seguro que todo eso me ha cambiado, a nivel personal y profesional. Supongo que cuando pasen unos años me daré cuenta de ese progreso.

Sobre el equipo, para mí era muy importante mantener la base de los jugadores que el año pasado tuvieron el peso alto de los minutos, porque al final la construcción del equipo requiere mucho tiempo, porque cada vez se pueden ir metiendo más cosas y lo fundamental para mí era no hacer muchos cambios, en ese sentido, para ir creciendo desde ahí. Y creo que se está viendo, porque tenemos ese bagaje y podemos empezar más adelantados. Lo explico como en las matemáticas, es acumulativo: queremos hacer raíces cuadradas, pero primero tenemos que aprender a sumar y a restar. El año pasado sentamos las bases de lo que queríamos que fuera el equipo y sobre eso vamos trabajando y creo que el equipo está creciendo.

Y empiezan esta temporada fuera y perdiendo.

Era un partido que, sobre el papel, se podía perder, pero la realidad es que ese día nos vinimos tristes, porque hay muchas maneras de perder los partidos. En ese partido no fuimos nosotros, no tuvimos la identidad que hemos tenido durante la temporada y lo que queremos transmitir, tanto dentro de la pista como fuera. Te vienes con la sensación de que podíamos haber hecho más y eso, como entrenador, como deportista, el partido que quieres volver a jugar nada más que acabe, sabes que no has hecho todo lo que podías. Y creo que fue un partido donde no hicimos todo lo que pudimos para competirlo, independientemente de ganar o perder porque ahí entran muchos factores. No estuvimos a la altura de lo que después hemos generado. 

Era un calendario difícil, Cartagena, Palma y Burela y nos podíamos encontrar en la jornada 3 jugando con un rival directo con cero puntos. Han salido las cosas bien, hemos ido generando esa mentalidad ganadora, ese hambre de crecimiento que tienen los jugadores -a nivel individual y colectivo- y, desde ahí, vamos a intentar soñar en grande y conseguir cuanto antes los puntos, que nos den el primer objetivo que es la permanencia y cuando se acerque la hora de otros objetivos ver si estamos preparados para luchar por ellos.

Se pierde ese primer partido, pero después llevan seis sin perder.

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Josan González./Foto: Luis A. Navarro

Los chavales tienen un hambre increíble. Se lo dije ese mismo día en Cartagena, ellos se ven las caras, se miran unos a otros, y saben que tienen equipo para hacer algo más que la permanencia. Sabiendo que estamos luchando contra trasatlánticos, contra equipos que tienen muchísimo presupuesto. La realidad es que a nosotros no nos importa con quién juguemos, qué camiseta ni qué nombre lleve. Somos un equipo que tiene que enfocarse en la parte que le toca y, desde construir desde el día a día, están yendo las cosas bien. Que no es ni más ni menos que lo que pedíamos la temporada pasada, que más allá de cada partido sería reducirlo a cada entrenamiento y los jugadores saben que tienen margen de mejora, unos más y otros menos, y desde ese crecimiento personal llevado al grupo es la clave para enganchar esta racha de partidos que, si nos lo dicen a principio de temporada no nos lo creeríamos. Y, sin embargo, ahora estamos tristes porque podríamos tener cuatro puntos más, con los de Xota y Manzanares, que como ha ido la temporada tendríamos que haber tenido más chance de ganar. Es el deporte y sacaremos más puntos en otra pista.

Dijo que en el descanso del partido ante Palma le habló a los jugadores de lo que les había llegado costar a dónde están ¿Ese momento fue decisivo?

Tengo la certeza de que mis jugadores pueden ganar a cualquiera y ahora lo demuestran en la pista. Lo hicieron el año pasado pasado contra Jimbee, Levante, El Pozo (que aunque perdimos tuvimos un penalti al final), ahora la gente que viene aquí sabe que puede perder con nosotros y nosotros tenemos la convicción de que podemos ganar a cualquiera. Llegó un Palma que venía de ganar 6-2 al Barça y con equipo con un nivel increíble, con muchísimas individualidades, y nos ponemos el mono de trabajo y remontamos el marcador por dos veces. El equipo empieza a decir, tenemos capacidad para hacer algo grande. Lo que pasa que hay momentos que perdemos el foco y esa es la clave. El partido de Palma se acaba, son tres puntos y ahora hay que construir en siguiente. Nosotros no podemos pensar nunca, nos faltan equis puntos para algo o ahora hay dos partidos que podemos ganar. no. ahora hay que entrenar el lunes y preparar el partido con mucho cariño, mucho mimo y con mucho detalle, para llegar al siguiente partido y tener opciones de competirlo y de ganarlo creo que es la filosofía que debemos de tener y creo que está calando en los jugadores y según vaya avanzando la temporada, la liga nos va a poner donde tengamos que estar.

¿Quedó mucho regusto amargo del partido contra Xota?

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Josan González./Foto: Luis A. Navarro

Sí. Es un partido que tenemos totalmente dominado, que el otro equipo venía con muchas bajar, que faltando uno 1,20 encajamos el 3-2, que tenemos una posesión faltando 22 segundos y, al final, son dos puntos que te minan. Tuvimos la suerte que jugamos un viernes, tuvimos dos días de luto (sábado y domingo) y ya está, podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío: tenemos un punto más y una jornada menos y a seguir. En Manzanares tuvimos fases de desconexión, momentos muy buenos, fuimos capaces de levantar un 2-0y al final empatamos con portero-jugador y es el primer punto que conseguimos, desde que soy entrenador, así, que es una faceta que lleva el segundo entrenador. Vamos sumando cosas positivas, que van llenando la mochila de confianza y de esa mentalidad ganadora que tenemos que tener para hacer cosas grandes.

Ahora viene un equipo, El Pozo, que por definición es ganador.

Lo catalogamos como la segunda mejor plantilla de la liga. Sabemos que es un rival difícil, con un entrenador que lleva mucho tiempo con ellos, que saben perfectamente a lo que juegan, que han fichado a tres jugadores que son top mundial, pero ellos también saben que vienen a una pista complicada, que nosotros con nuestro público igualamos mucho todo. Es un partido que se va a decidir en los detalles y tenemos la certeza de que tenemos la capacidad de ganarlo.

A nivel personal, ¿es un partido especial?

Siempre. Fueron siete años y hay tres o cuatro jugadores que se han criado conmigo, desde que tenían 17, 18 años. Jugar con El Pozo siempre es un partido especial, más especial sería ganarle ya (risas).

Decía al principio que venía de entrenar a niños ¿Qué supuso el cambio para el entrenador?

Josan González./Foto: Luis A. Navarro
Josan González./Foto: Luis A. Navarro

Tengo la suerte de que llevo muchos años y antes de irme a El Pozo estuve en Segunda B y siempre he tenido un trato directo con la gente adulta y en El Pozo estuve de segundo entrenador. Creo que una de las claves tiene que ser la parte humana, la gestión del grupo. Era un equipo nuevo, no conocía a los jugadores a nivel deportivo, el cambio no fue nada brusco, sino conocer cómo funciona la cabeza de cada uno y conseguir que al final todo el mundo, desde su parte sumara. Y estoy muy contento y muy agradecido -lo digo siempre- de que los jugadores que ahora no están (Koseky, Manu, Boyos, Cordero…) nos ayudaron muchísimo a conseguir el objetivo. No estaríamos ahora quintos en la tabla sino hubiese sido por el esfuerzo diario de ellos la temporada pasada.

¿Qué destacaría de la actual plantilla?

El bloque. Los partidos que hemos sacado bien, los hemos sacado como equipo. Tenemos que tener claro eso, las individualidades son importantes, pero todo lo que se salga del conjunto, de ser un equipo, nos va a alejar mucho de poder hacer una temporada inolvidable. En el momento que nos salgamos de la palabra grupo nos vamos a perder. Para que cuando las cosas se den mal, cada uno defienda al otro como si  defendiera a sus hijos. Más que a sus hermanos a sus hijos, que es el sentimiento más grande que tiene una persona.

Habla de cuando las cosas se den mal, pero la presión es distinta por salvarse que por conseguir éxitos mayores ¿Cómo se gestiona esa última?

Para eso tenemos al psicólogo (risas). Es una de las cosas clave que él intenta marcar desde el principio de temporada, que los equipos tienen que amar la presión. Nos hacemos deportistas para disfrutar de esos momentos. Sufrimos mucho el año pasado en Jaén, un partido dificilísimo, donde nos salieron las cosas muy bien, donde hubo una parte muy importante a nivel mental y lo sacamos. Y eso es lo que nos va a quedar siempre, disfrutar del camino. Y, ahora, cuando llegue la hora vamos a disfrutar de esa presión ¿Quién nos lo iba a decir cuando empezó la temporada que íbamos a estar ahí? Obviamente, es una presión diferente, mucho más bonita, pero creo que hay que abrazar la presión, quererla mucho y para eso nos hacemos deportistas, si no trabajaríamos en otra cosa. Para lo bueno y para lo mano tenemos que estar enamorados de la presión.

De estos 18 meses cuál ha sido el peor y el mejor momento.

Ha habido días muy malos. Cuando estabas en casa y venían rivales directos y perdías y volvías a perder. Y sabías que, en teoría, todo pasaba por casa. No soy de mirar el calendario, pero el Presi tiene su liga virtual de partidos y se veía jugando el play-out, con el calendario que nos quedaba. Pero fueron momentos de aprendizaje. Yo no había estado en esa parte y, la verdad, me costó mucho también, pero es una parte del crecimiento personal que tuve el año pasado.

Momentos buenos. Hay que quedarse con el día de la Copa de Andalucía y el de la salvación en Jaén. Hubo muchos momentos en los que el equipo fue dando pasitos. En esta liga es muy difícil ganar fuera de casa, el partido que ganamos en Zaragoza y en Tudela, el que empatamos en Burela faltando un minuto. Detallitos que nos han ayudado a disfrutar de ese crecimiento del equipo durante el proceso. Ver las caras de felicidad de la gente que nos quiere, de la mujer del presi.

En esa liga virtual del presi, en qué puesto quedáis.

No lo sé, no quiero ni saberlo (risas). Recuerdo el partido contra Burela, que bajó y me enseñó la clasificación, qué vamos terceros. Vamos a preparar el siguiente partido, para hacernos adictos a esa sensación del final de partido que tanto nos gusta, ver a la gente feliz en Vistalegre, a los hijos de los jugadores contentos, a nuestros familiares (a mi madre que viene mucho). Eso no tiene precio, eso es lo que tenemos que trabajar todos los días con esa motivación de que hacemos feliz a mucha gente. El otro día había 2.100 personas viéndonos y que se sientan identificados con nosotros.