Antonio Cánovas, entrenador de Ayad Lamdassem: “Llevo 20 años con él y pensaba que podía ganar la medalla”


El entrenador cordobés del maratoniano que ha obtenido el quinto puesto en Tokio explica las claves de la carrera

Ayad Lamdassem.
Antonio Cánovas y Ayad Lamdassem.
Antonio Cánovas y Ayad Lamdassem.

Antonio Cánovas es un policía cordobés de 72 años que, afincado en Cataluña, en su día fue maratoniano (disputó un total de 16 por todo el mundo) y durante las últimas dos décadas ha sido el entrenador de Ayad Lamdassem, quien ha quedado quinto en la prueba de maratón de los Juegos Olímpicos de Tokio y estuvo a un paso de alcanzar uno de los metales en la prueba.

Antonio nos atiende y explica que “llevo 20 años ya con él y pensaba que podía ganar la medalla, ya que tiene un final fuerte. Terminó la carrera, pude hablar rápidamente con él y me dijo que había perdido varias uñas. Yo he pasado por el trance este y él quería acelerar, pero tenía problemas. Él ya las llevaba tocadas, porque hace un promedio de más de 200 kilómetros cada semana, eso conlleva un desgaste de todo el organismo”.

Cánovas no duda en resaltar que, “en definitiva, quedar quinto no está a la altura de cualquiera. El tiempo fue también fabuloso, en función del clima que hacía y del alto grado de humedad”. Y reconoce que, Lamdassem, “a los amantes del atletismo nos tuvo con el corazón en un puño hasta el final”.

Asimismo, el preparador cordobés desvela que “lo había visto entrenar muy bien, últimamente, y le dije puede salir cualquier cosa. También ayudo que la carrera fuera lanzada: él estaba fino, rápido. Habíamos hecho un entrenamiento específico de mucho valor, de ritmo. Es una persona válida para este deporte. En cierta ocasión le dije, tú has nacido para correr. Y a pesar de que el 11 de octubre cumplirá 40 años se encuentra fenomenal”.

Por ello, Cánovas “no descartaba nada y ver que estaba ahí, que la medalla estaba en su mano… Hubo una retirada muy sonada y esa es la grandiosidad del maratón, que dos y dos no son cuatro. Cada maratón es diferente”.

Respecto a los beneficios de practicar este deporte, Cánovas señala que, “ahora hay muchos corredores populares, todo el mundo se presenta, pero tiene sus riesgos. Lo primero que hay que hacer es someterse a un reconocimiento médico y ver que no hay ningún problema. El corazón tiene que trabajar a una serie de pulsaciones y una serie de elementos que son básicos en el tema de salud”.

Y recuerda un hecho singular, ya que “en 1979 fui a correr la maratón de Nueva York y el organizador me llevó -después de la carrera- a las cinco de la mañana a Central Park y la gente salía a miles a hacer footing. Era la medicina para ellos y quedé impactado. Es una forma de vivir.