La grada se vuelve contra León en el partido de presentación del Córdoba C.F. 


El ritmo de la primera parte iba decreciendo y la grada no dejaba de clamar contra Jesús León. "León, vete ya". Fue la tónica del partido

León
Partido de presentación del Córdoba C.F. ante el Rayo Vallecano./Foto: LVC
whatsapp image 2019 08 11 at 11.21.47
Partido de presentación del Córdoba C.F. ante el Rayo Vallecano./Foto: LVC

(Emilio Leiva). 10 de agosto de 2019. El Córdoba C.F. se presentó ante a su afición en un clima áspero e irreconocible jamás visto en fechas anteriores. La ilusión, desgastada por un ocupante ilegítimo preocupado en gastar palabras vacías para no engañar a nadie, se concita más fuerte que la razón. La tienda se viste de Adidas y recibe un reguero de cordobesistas dispuestos a soltar un puñado de euros para vestir su ilusión de blanco y verde. Son las nueve y el estadio está vacío. Los años no pasan en balde. Hace cinco temporadas era de Primera y ahora ha vuelto a su infierno. Un pozo bien cavado por un constructor de mentiras que ha hundido a un club con 65 años de historia. Pesa el embargo en las gradas. Bolsas de pipas y humo de cigarro. A lo lejos, se oye a cuatro abonados de Arcángel antiguo y carnet gastado, lamentarse de no haber vivido nunca nada parecido. Ni encierros de vestuario ni concurso de acreedores parecen consolar los veranos de León. Los números oficiales dictan más de 10.000 abonados. La temporada dirá qué había de cierto. La fe irredentora de esta afición, acostumbrada a revolcones en el fango de la mediocridad, parece estar tocando el lodo inmoral al que la somete quien no la representa. 

León
Partido de presentación del Córdoba C.F. ante el Rayo Vallecano./Foto: LVC

10 de agosto de 2019. El Córdoba C.F. bajó del cielo al infierno en apenas cinco temporadas. Con la ilusión embargada, movidos por la inercia de una fe rutinaria, asépticos en su propia casa, errantes de fútbol y huérfanos de optimismo, se citan poco más de cinco mil aficionados para ver la presentación de su equipo. Videomarcador al fondo sur, asientos movidos por la dejadez y suciedad, sin policía organizando el ruido del tráfico y un Arenal de barbacoas, sillas y neveras armonizan la escena. 

León
Partido de presentación del Córdoba C.F. ante el Rayo Vallecano./Foto: LVC

El Córdoba C.F. dio buenas sensaciones ante un equipo de superior categoría. Sumó su cuarto empate consecutivo y aún no conoce la derrota en los seis encuentros que lleva de transición a la Liga. La grada estaba ávida por ver a un puñado de desconocidos que mostraron seriedad e intenciones. Sacó lo mejor que tenía . A los tres minutos de partido, zurdazo de José Antonio González desde la frontal del área que tuvo que sacar Alberto García. Primeros aplausos. Bolo veraniego sin grandes ocasiones que puso en órbita su seriedad defensiva. En el veinticinco, el Córdoba dispuso de una falta que lanzó Víctor Ruiz y se fue por poco. El Rayo intentaba imponer su estilo, ese que vio El Arcángel no hace mucho, y el Córdoba mandaba la presión alta. La posesión era del Rayo pero sin ocasionar gran peligro. Era amistoso. Piovacari, mucho más estilizado y con ansias de gol, dribló dos defensas y la tuvo al plantarse solo ante Becerra. Se le fue desviado. Se acumulaban las imprecisiones. Al filo del descanso, Becerra tuvo que interviner para frenar a Alex Moreno y Jesús Álvaro. Ovación a Javi Flores, con ganas de agradar y muy activo durante todo el encuentro. El ritmo de la primera parte iba decreciendo y la grada no dejaba de clamar contra Jesús León. “León, vete ya”. Fue la tónica del partido mientras abajo hacían que se golpeaban sin hacerse mucho daño. 

whatsapp image 2019 08 11 at 11.20.48
Partido de presentación del Córdoba C.F. ante el Rayo Vallecano./Foto: LVC

Comenzaba el segundo acto, y Martín dio entrada a otro de puñado de nombres. Sin éxito en las llegadas, ambos se intercambiaban golpes fraternos. Era amistoso. El Cordoba C.F. seguía mostrando apariencia defensiva ante un Rayo que renunciaba a su estilo. La medular hacía aguas. El Rayo libró dos disparos (Embarba y Bebé) que pudieron decantar el partido. Zelu terminó siendo la referencia ofensiva, aunque a la sociedad De las Cueva – Ortuño aún le falta el fuelle de una medular con más transiciones. Muy guadiana y sin asistir a los dos de arriba. La grada seguía a lo suyo (“León, vete ya) y Jesús en el palco, de prestado, como si no fuese el asunto con él. El Córdoba compitió, aunque aún le faltan cinco o seis mimbres y gol. Porque gol no hubo. Sí cánticos, uno tras otro, en una grada que va a convertir en un infierno la estancia ocupa de León, si es que llega al inicio liguero. Aún está por ver.