La ‘Operación Zulategui’ para “recuperar” el Córdoba


Zulategui
Imagen de archivo de Jesús León, Luis Oliver y Joaquín Zulategui, durante la feria de 2018./Foto: LVC
Zulategui
Imagen de archivo de Jesús León, Luis Oliver y Joaquín Zulategui, durante la feria de 2018./Foto: LVC

“Queremos recuperar el club para que vuelva a sus socios”. Esta frase, del que fuera secretario del Consejo de Administración del Córdoba CF Joaquín Zulategui, no es exclusiva del abogado navarro, en lo que a la entidad blanquiverde se refiere. De hecho, en la entrevista que concedía el expropietario del CCF, Carlos González, este -requerido sobre si vendería, si recuperase el control de la entidad- aseguraba que “no, solo se lo voy a vender a la afición del Córdoba”.

Afirmaciones que, durante las últimas semanas, han ido en la misma dirección y que apuntan a la intención de derrocar a Jesús León de la propiedad de la SAD. Y es que, mientras el empresario de Montoro, aseveró en su comparecencia durante la pasada Feria que no se iría; las especulaciones acerca de un pacto entre Zulategui-Oliver y González han resonado con fuerza.

El penúltimo capítulo de este “serial” (que ya profetizó -con ese término- González en agosto de 2018) ha tenido el nombre de Plataforma Unitaria ‘Salvemos al Córdoba CF’. Un documento del que se ha desmarcado -requeridos por La Voz- el expropietario y el sindicato de accionistas minoritarios del Córdoba CF SAD. Por su parte Zulategui, a quien todos apuntan como responsable y filtrador del panfleto, ha explicado a este medio que el manifiesto se trata de una “hoja de ruta”, para “recuperar el club para que vuelva a sus socios”. Enésima andanada que ya nadie toma en serio.

Sea como fuere, todo parece apuntar a que el “triángulo” que formarían Oliver, González y Minoritarios no sería tal. Por lo que la idea deslizada desde el entorno del CCF estaría alejada de esa pretendida idea de unidad. La misma consistencia que cuando algunos de los actores implicados en el culebrón del Córdoba dejaron entrever que, desde dentro, se podría haber estado fraguando un “desembarco” para una hipotética nueva propiedad, con el apoyo del anterior gobierno municipal. Si bien, como la cesión del estadio, todo pareció quedar en agua de borrajas.

No obstante, dentro del apartado de “extraños pactos”, hace pocas semanas había quien juraba y perjuraba que González y Oliver sí habían unido fuerzas para desembarcar en el CCF: uno con la propiedad y el otro con el timón del área deportiva. Una intención no probada a la que, sin embargo, desde el otro “bando” se replicó con una presunta oferta, que habría consistido supuestamente en pagar lo que se le adeudaba a los unos y reducir a la mitad (por pronto pago), lo que se debía a los otros.

Sin embargo, el terreno de juego se ha desplazado de los despachos a la Ciudad de la Justicia, donde el montoreño presume de llevar la delantera. Incluso a pesar de haberse aireado faxes contenedores de aquella última oferta. Mientras el árbitro no pite hay partido , y los contendientes seguirán pretendiendo intoxicar a un público que se ha disipado como ocurrió con los sueños de triunfo de una afición extenuada por mentiras y fracasos. Incluso se han producido nuevas actuaciones judiciales, con nuevos actores. Y posiblemente vengan más.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here