El Cádiz en manos del Córdoba


Un lance del encuentro entre el Cádiz y el Córdoba./Foto: Cádiz CF
Un lance del encuentro entre el Cádiz y el Córdoba de esta temporada./Foto: Cádiz CF
Un lance del encuentro entre el Cádiz y el Córdoba./Foto: Cádiz CF
Un lance del encuentro entre el Cádiz y el Córdoba de esta temporada./Foto: Cádiz CF

En la tarde-noche de este sábado varios equipos de la categoría de plata resolverán sus aspiraciones de ascenso. En concreto, Deportivo de la Coruña y Cádiz lucharán por una plaza en el play-off, que ya tienen asegurada Málaga, Albacete y Mallorca. En ésas, los gallegos aventajan en un punto a los de la Tacita de Plata.

El Cádiz tendrá, por tanto, que vencer en su visita al Sporting de Gijón y esperar a que el Deportivo piche (un empate podría valer a los de Álvaro Cervera si ganan en El Molinón) con el Córdoba CF. De ese modo, los blanquiverdes y los amarillos vuelven a cruzar sus caminos, de forma indirecta, como sucedió -en otro contexto más dramático- en 2008

El drama de 2008

Hace casi una década, sin coincidir sobre el césped y con un ex del Cádiz en el banquillo cordobés, se vivió uno de los momentos más dramáticos de la historia reciente del club del Arcángel. La temporada del Córdoba había sido irregular. Pese al brillante juego que desplegaba un equipo recién ascendido, con Javi Moreno como uno de sus referentes, los de Paco Jémez pecaban de una inocencia defensiva que les llevó a perder valiosos puntos en los últimos minutos de numerosos partidos. Un hecho que, a la postre, llevaría a la destitución del técnico que, años más tarde, regresaría para regalar una de las mejores -si no la mejor- temporada que se recuerda en el plano meramente futbolístico. En esa concatenación de infortunios, Jémez fue sustituido por González, quien con un estilo diametralmente opuesto inició una lucha contrarreloj por la salvación. Y, antes del famoso partido de Anoeta -y del Rico Pérez-, el Arcángel vivió una tarde no apta para cardíacos ante el Racing de Ferrol.

El empate a uno, con goles de Julio Pineda y Labaka, salvaba al Córdoba siempre que el Cádiz no venciese en el Rico Pérez. El partido ante la Real finalizó, pero al Hércules-Cádiz le restaba un descuento que cortó la respiración a los aficionados cordobesistas. Un más que dudoso penalti a favor del cuadro amarillo parecía dar al traste con toda esperanza. El entonces jugador amarillo, Abraham Paz (fichado después por el cuadro hercúleo) era el encargado de ejecutar la pena máxima. El balón no entró y hubo en Córdoba quien lo celebró como un gol, y de ascenso. El árbitro pitó y el drama concluía con final feliz.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here