Un diamante en bruto llamado Andrés Martín


Andrés Martín se abraza a Sebas Moyano, tras el segundo gol del Córdoba./Foto: Charo Tobajas-CCF
Andrés Martín se abraza a Sebas Moyano, tras el segundo gol del Córdoba./Foto: Charo Tobajas-CCF
Andrés Martín se abraza a Sebas Moyano, tras el segundo gol del Córdoba./Foto: Charo Tobajas-CCF
Andrés Martín se abraza a Sebas Moyano, tras el segundo gol del Córdoba./Foto: Charo Tobajas-CCF

Corría el mes de agosto cuando, a poco de comenzar el campeonato liguero y en mitad de una turbulenta pretemporada -con la dimisión de Francisco como entrenador del primer equipo de por medio- cuando un joven delantero irrumpía como un soplo de aire fresco en la disciplina del Córdoba. Se trataba de Andrés Martín.

Por aquel entonces, Martín era la sensación en uno de los partidos de pretemporada, que enfrentó a los blanquiverdes ante el Recreativo de Huelva. El ariete ya dio muestra de su gran calidad y su potencial. El delantero saltó al terreno de juego de Cartaya en la segunda mitad y, a poco de salir, tuvo dos intervenciones de las que llaman la atención. En la primera, Martín mandó el esférico al travesaño, mientras que, en la segunda, la pelota traspasó la línea de gol, para demostrar que podía tener un hueco en una plantilla a la que llegarían atacantes como Piovaccari y Erik Expósito.

Ese último nunca llegó a cuajar una actuación medianamente relevante con el Córdoba, de tal modo que el club resolvió su cesión en enero. Entre tanto, el canterano blanquiverde siempre dejó detalles en cada oportunidad que tenía. Sus cuatro goles en liga cobran más mérito si se tiene presente la irregular temporada del equipo. A lo que hay que sumar que, este domingo, Martín fue el mejor de los blanquiverdes sobre el césped del Ramón de Carranza. Su asistencia a Piovaccari supuso el gol del empate. Mientras que otra genialidad suya pudo suponer la remontada, si bien Bodiger estrelló en el palo el magnífico pase del ariete.

El futuro del Córdoba pasa por jugadores como el joven delantero. Un diamante en bruto que está llamado a brillar en las filas blanquiverdes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here