El amago de remontada no consigue evitar una nueva derrota del Córdoba


Los blanquiverdes caen en Soria por 3-2 y siguen sin vencer a domicilio en lo que va de temporada

Córdoba
Momentos previos al inicio del partido entre el Numancia y el Córdoba./Foto: Numancia

El Córdoba ha vuelto a escribir este sábado en Los Pajaritos un capítulo más en su errática historia de la 2018-2019. Y lo ha hecho con ese toque de película de serie B en el que las cuchillas en la mano del malo son tijeras adaptadas y se ve el bajo presupuesto. Y es que, para quien no vio el partido, el 3-2 final le sugerirá un argumento muy distinto al que se vio en Los Pajaritos. Con un Numancia que venía de ganar un partido de sus últimos nueve y con un cuadro visitante que no sabe lo que es ganar lejos de su estadio desde mayo de 2018.
Lo mejor del partido para los blanquiverdes fue un tramo de segunda parte. Y o fue porque la primera mitad fue mala de solemnidad. El 3-0 al descanso no dejaba dudas. Pero tampoco era lo que todos imaginarán, porque los locales tampoco avasallaron a un Córdoba que recibió entre el minuto 15 y el 20 los goles de Diamanka y Oyarzun. El primero a la salida de un córner y en un fallo clamoroso de la defensa. El segundo con presumible error de un guardameta que, aun así, ha salvado tanto que no se le puede tener en cuenta el presunto desliz. Y ello para recibir el tercero (doblete de Diamanka), justo antes de marchar a la caseta.
La tragedia se masticaba como cuando la chica rubia va hacia el malo mal caracterizado. Sin embargo, nada más reanudarse el encuentro Piovaccari cambió el paso y De las Cuevas acortó distancias. Su gol cambió a un equipo que mostró más intensidad, alguna virtud y un cambio de sistema (4-4-2), que pareció irle mucho mejor. Tanto que, a la hora de partido, Piovaccari hizo el segundo y todo apuntaba a una remontada épica bajo la nieve.
No fue así. De hecho, un disparo de Andrés Martín (que había entrado en el ’53) cuando aun quedaba mucho encuentro fue lo más reseñable del Córdoba en la última media hora. Ahí es donde entró un Curro Torres, que hizo los dos últimos cambios en el ’82 y en el ’87 y paró todavía más el partido.  Y es que, pese al amago de remontada, el resultado deja al Córdoba herido y a expensas de los resultados de los rivales directos. Y, con el Reus prácticamente expulsado de la competición, ni el hecho de que solo lleguen a descender tres equipos hace albergar demasiadas esperanzas, viendo cómo rinden los blanquiverdes lejos del Arcángel.