Dos meses a la deriva


El Córdoba CF vive instalado en una crisis, que solo puede mitigar a un cambio en los resultados

defensa deriva
Aythami se lamenta sobre el césped, en el partido ante el Real Oviedo./Foto: Charo Tobajas-CCF

Fue un viernes 13, como el día en que cayeron en desgracia los Templarios, cuando el presidente del Córdoba CF comparecía y abría la caja de Pandora, o sencillamente constaba como fedatario que ya estaba abierta. El paso de los días, lejos de calmar las aguas del Guadalquivir, no hizo sino pronosticar una situación convulsa, que no iba a ser transitoria, como ha quedado demostrado a la postre, con la nave blanquiverde a la deriva.
Destituciones, dimisiones, reestructuraciones y límites condicionaron el proyecto de inicio y de aquellos barros estos lodos. Y es que, dos meses y una semana después, la deriva blanquiverde se proyecta en la situación de un equipo que solo transmite mensajes preocupantes y, lo que parecía imposible, con peores resultados que en el comienzo de la anterior temporada.
Con división en el vestuario y la sombra de la destitución del entrenador cada vez más acechante, el partido ante el Tenerife se ha convertido en otra final, como ya se dijo que era la del Alcorcón. Con finales anticipadas cada semana, un par de buenos resultados mitigarían una situación cada vez más enrarecida y eso que solo se está en septiembre, con el curso futbolístico echando a andar.