Naufragio del Córdoba en Albacete


Albacete
Zoulia felicita a Eugeni por el primer gol del Albacete./Foto: Albacete Balompié

Dos penaltis absurdos o, al menos, evitables condenaron al Córdoba en Albacete. En el primer partido con la plantilla definitiva, los de Sandoval pecaron de falta de intensidad y se vieron superados por un Albacete que la toca bien y superó claramente al Córdoba que, en ningún momento, tuvo plan alternativo tras el gol encajado nada más comenzar el choque.
El plan de Sandoval, cambio de sistema incluido, se vino abajo a los tres minutos de juego, Febas metió un pase medido a Zozulia que en la esquina del área sufrió la entrada de Aythami (muy por debajo de su nivel). La pena máxima la trasformó Eugeni y la primera parte fue ya un calvario para los blanquiverdes. Superados en el centro del campo, Erice, Febas, Eugeni y Susaeta, con Acuña y Zozulia rompiendo dieron cuenta de un Córdoba que solo las veía venir. Hasta el minuto 24 los de Sandoval no tuvieron una ocasión. La tuvo Jovanovic, la paró Tomeu, el rechace fue para Piovaccari y Caro se cruzó providencial.
Los de Sandoval se entonaron, pero antes de la media hora un saque de esquina volvió a sacar las vergüenzas de la defensa, de Aythami y Fernández que se fueron a por la misma marca y dejaron rematar a placer a Caro. Con el dos a cero en el luminoso, el Albacete se gustó y acabó entre olés de la grada y un rondo en la medular, para hacer más dolorosa la derrota parcial para los blanquiverdes.
El segundo acto comenzó con un doble cambio: entraron Aguado y Araujo y se marcharon Vallejo y Javi Galán. Ni los cambios, ni los problemas de Eugeni pudieron cambiar el rumbo de un partido que estaba sentenciado. Las manos de Quintanilla en el área, pasada la hora de partido, rubricaban la derrota. Salió Javi Lara por Alfaro y el Córdoba se rodeaba de centrocampistas, cuando ya estaba todo sentenciado. La desconexión de los jugadores recordaba a los comienzos de la anterior campaña y ello, ante un Albacete que es mucho mejor equipo que el del año pasado, pero de momento tampoco es top. De hecho, aparte de los goles y del buen trato del balón, no generó demasiadas ocasiones.
La desconexión y la falta de intensidad en demasiados tramos del partido, unidos a la inseguridad, deben preocupar y habrá que trabajar sobre estos aspectos. Quezada, Bambock y Piovaccari fueron lo más salvable de un equipo al que se le espera en defensa y en el banquillo, pues Sandoval de momento no da con la tecla. Y, lo peor, da la sensación de que ha perdido el alma que tuvo en la segunda vuelta de la temporada pasada. Demasiadas similitudes con el inicio de la campaña anterior. Habrá que tener paciencia.

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