Un Córdoba horrible en defensa cae ante el Oviedo


Los blanquiverdes pierden su primer partido de la temporada por 2 a 4 y se quedan con un punto de seis posibles, tras los dos primeros partidos en casa

Córdoba
Un lance del encuentro entre el Córdoba CF y el Real Oviedo./Foto: Charo Tobajas-CCF

El Córdoba de pretemporada preocupaba por su delantera y, tras dos partidos de liga y siete goles encajados (ahí es nada) el problema está atrás. Y es que tras mes y medio de trabajo, la ausencia de fichajes, el cambio de entrenador, los jugadores que quisieron salir y todo el ruido de fondo, esperar buenos resultados de comienzo era como aguardar un milagro. Con una mala primera parte, un portero discreto y una defensa horrible, era casi imposible vencer a un rival de verdad, bien preparado, con calidad y oficio, por más que el árbitro fuera malo de solemnidad y con banda de cornetas.
El Córdoba comenzó con mucha intensidad y, sin embargo, a los seis de juego el Oviedo se adelantaba en la primera ocasión que tuvieron los asturianos. Saúl Berjón hacía el primero para los de Anquela, en una aproximación en la que Stefanovic pudo hacer más, como también la defensa blanquiverde. El primer acto se fue diluyendo entre las inseguridades de los cordobesistas y el oficio de un equipo que dominó los tiempos a su antojo. Tanto que, en el minuto 33 y tras el parón por el calor, Bárcenas hacía el 0-2.
El partido entraba en bronca por el juego duro del Oviedo y la permisividad del colegiado. Desde la grada se abroncaba al árbitro y también desde la zona técnica, hasta que Sandoval era expulsado por protestar. En un clima bélico se llegó al descanso, para tapar los errores defensivos de un Córdoba que, a la postre, eran los que habían condenado a los blanquiverdes.
La segunda parte comenzó sin Bambock y con Romero sobre el césped, para dar más mordiente al equipo. Funcionó momentáneamente y Alfaro reducía distancias a los seis minutos. Y, cuando más a gusto se encontraba, Saúl Berjón ponía el 1-3 en el luminoso cinco minutos después, para dejar al Córdoba hundido. Sandoval movió por segunda vez el banquillo, para quitar a Javi Lara y meter a Piovaccari. Hubo que esperar unos minutos para que se recuperase de la contrariedad, cuando Alfaro asistió a Piovaccari y el transalpino reducía distancias y abrir la puerta a la esperanza.
Un nuevo fallo del Córdoba iba a propiciar el cuarto del Oviedo, obra de Bárcenas, a diez minutos de que se cumpliera el tiempo reglamentario. Un penalti fallado en el último suspiro daba cuenta de lo que fue el partido, un quiero y no puedo. Los blanquiverdes perdieron su primer partido de la temporada y se quedan con un punto de seis posibles, tras los dos primeros partidos en casa. Queda mucho por remar.