Puerta grande para Cartagena y Ventura


Gran tarde de rejones en el coso cordobés, que vio como se volvió a abrir la Puerta de Los Califas

Toros de Fermín Bohórquez
Andy Cartagena: Oreja y dos orejas.
Diego Ventura: Oreja tras pinchazo y dos orejas.
Lea Vicens: Ovación tras petición y ovación tras petición.
Con un cartel muy rematado compuesto por los rejoneadores Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens, la tercera y última de abono de la Feria Taurina de Nuestra Señora de la Salud tenía buenas expectativas con los toros de Fermín Bohórquez, muy propicios para el arte del toreo a caballo.

Andy Cartagena./Foto: @FITauromaquia

Así quedó de manifiesto en el primero de la tarde, donde Cartagena sacó buenos lances a Muletero. Midiendo muy bien las distancias y con un soberbio par de banderillas a dos manos, el rejón de muerte fue fulminante y le valió una oreja. En su segundo (cuarto de la tarde), el rejoneador sacó lo mejor de su repertorio, para conseguir una oreja ante un enemigo que estuvo muy por debajo del jinete. Y finalmente fueron dos y la Puerta Grande ganada por derecho.
Diego Ventura./Foto: @FITauromaquia

Por su parte, Ventura dejó de manifiesto con su primer enemigo, el estilo artificioso que, en seguida, le hace conectar con el público. Con el pecho del caballo siempre por delante, el toro dio muestras de mansedumbre, después de la primera banderilla. Aun con todo, Ventura consiguió poner un par al violín y, pese al pinchazo, obtuvo un apéndice. La locura vendría en el quinto de la tarde. Ventura sacó lo mejor dd su repertorio en una faena que puso boca abajo el coso de Los Califas. Pese al pinchazo tuvo el premio de las dos orejas y la Puerta Grande.
Lea Vicens./Foto: @FITauromaquia

La triunfadora de la Feria Taurina de la Salud de 2017 salió con ganas al ruedo de Los Califas. De hecho, casi se cae al poner el rejón de castigo a su primer enemigo. Blando, la amazona francesa puso casta y torería para sacar faena de donde no la había, incluido un tierra a tierra para citar al astado. Mató en el centro del ruedo tras un pinchazo. Pese a la petición no le fue concedida la oreja. Tampoco tuvo suerte en el sexto que, con una plaza entregada, la rejoneadora dio evidencias de que no tenía su tarde. Aun así hubo petición de un apéndice que.no llegó.

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