Los dos 'hombre milagro' del Córdoba


El entrenador y el director general han cambiado radicalmente el rumbo del equipo en apenas tres meses

Sandoval hombre milagro
José Ramón Sandoval posa con la camiseta del Córdoba./Foto: CCF

Fueron dos momentos muy difíciles de digerir. Y es que con la llegada de Jesús León y Luis Oliver al Córdoba Cf, las expectativas eran máximas. Los blanquiverdes aguardaban un revulsivo que cambiara radicalmente la situación y, primero, ante el FC Barcelona B, y después ante el Tenerife, el equipo sufrió dos importantes varapalos. Entonces, cuando todo parecía abocado a la Segunda B, Oliver tomó una decisión que, a la postre, resultaría trascendental: la destitución de Jorge Romero. El primer hombre milagro del Córdoba estaba actuando, aunque en ese momento los fichajes no parecieran los adecuados y la llegada de José Ramón Sandoval se recibiera con la apatía del cuarto entrenador en seis meses.
Oliver Córdoba
Daniel López Ramos y Luis Oliver./Foto: LVC

Contra el Granada nada pareció cambiar. Oltra se encaminaba hacia el olimpo (semanas después sería destituido como técnico de un Granada que, sin él, se aleja del play-off), a costa de un Córdoba que se hundía en su propio abismo. Y, durante una hora ante el Valladolid, nada parecía que cambiara. Una durísima entrada sobre Fernández y la expulsión consiguiente cambió el rumbo del partido y, desde entonces, el de la temporada.
El segundo hombre milagro había entrado en acción. El primero, Oliver, trajo al segundo, Sandoval, y a una serie de jugadores que, como Aythami, Narváez, Quintanilla, Reyes y Valentín han cambiado la apariencia del equipo blanquiverde, hasta el punto de que se halla en disposición de salvarse. Depende de sí mismo. Ello sumado a un entrenador que ha descubierto que tenía un gran lateral que nadie había aprovechado, Miguel Loureiro. Y que ha sido capaz, al menos de momento, de dotar de confianza a Caro y, lo más importante, a Josema.
Lo que suceda en las próximas semanas -permanencia o no- dependerá de muchos factores. Pero el milagro ya está hecho y Oliver y Sandoval tienen mucho que ver con él.