La suerte cambia de bando y se alía con el Córdoba


Los blanquiverdes vencen 1-2 en el estadio de Santo Domingo al Alcorcón, en un partido rácano en que optimizaron sus oportunidades

suerte
Los jugadores del Córdoba celebran el gol de la victoria ante el Alcorcón./Foto: CCF

Desde agosto ni ganaba ni puntuaba a domicilio. En toda la temporada nunca había remontado un resultado adverso. Cuando encajaba un gol a las primeras de cambio se llevaba una goleada. Pues bien, todo eso cambió este domingo en el estadio del Alcorcón, en un partido que, tras la épica frente al Valladolid de la pasada semana, parece que la suerte ha cambiado de bando para el Córdoba Club de Fútbol.
El encuentro fue rácano, aturullado. En definitiva, malo de solemnidad. Nada que no se pudiera prever en Santo Domingo. Un campo donde el fútbol pasa casi siempre a un segundo plano, donde la intensidad y la suerte suelen ser los elementos decisorios. Y eso que para los intereses comenzó en la tónica habitual, cuando juega lejos del Arcángel. Así, a los tres minutos del inicio, Asdrúbal adelantaba al Alcorcón. Durante el siguiente cuarto de hora todo parecía perdido. Pero la suerte, unida a los fichajes de Luis Oliver, ha cambiado de bando. A ella hay que sumar la calidad Juanjo Narváez, que se sacó un jugadón de la nada y puso las tablas.
Cuando todo parecía felicidad, el Córdoba se empeñó en sufrir. A partir del empate, el partido se volvió loco y el Alcorcón parecía más cerca del segundo que los blanquiverdes de la remontada. Pero al descanso se llegó en tablas.
La segunda mitad fue un homenaje a la racanería. Los de Sandoval mejor atrás y con Loureiro algo más entonado que en el primer acto. A ello había que sumar que Javi Lara (cada vez peor, por increíble que parezca que baje más el nulo nivel ofensivo y defensivo), se quedó en la caseta. Luego saliern Vallejo y Reyes, mientras el encuentro se mantenía en la nada. Pero eso sí, el Córdoba ha aprendido a sufrir, a competir y a aprovechar lo poco que te dejan los rivales en segunda.
A Reyes, muy discutido, le dejaron lanzar la falta y le dio un pase a Aythami que, prácticamente, salió de la zurda del sevillano. Quedaban 13 minutos y tocó agonizar para mantener la ventaja, pero Sandoval ha enseñado cómo se hace.
La suerte cambió de bando y, tras siete meses, se ganó a domicilio y se suman dos victorias consecutivas. La salvación a ocho. Muchos puntos que, de ganar al Lugo, serán probablemente menos y todo se podría mirar con más entusiasmo. De momento, aun se puede soñar. Y, visto lo visto, no es poco.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here