Las tres grandes incógnitas del nuevo proyecto del Córdoba


La línea defensiva, la atacante y el banquillo se erigen como las tres claves que determinarán el discurrir de la temporada

errores
Luis Carrión, durante la rueda de prensa posterior al Rayo-Córdoba./Foto: LVC

El proyecto 2017-2018 del Córdoba Club de Fútbol ya ha echado a andar con los primeros entrenamientos de Luis Carrión con la primera plantilla. Se trata del inicio de un camino que presenta grandes incógnitas, de cuya resolución final dependerá, en buena medida, el balance que se realice en junio del próximo año.
El banquillo
De desarrollarse satisfactoriamente, Luis Carrión completará su primera temporada completa en la categoría de plata. El entrenador del Córdoba tiene como aval su trayectoria en el filial y poco más de una vuelta con la primera plantilla del Córdoba. El brillante final de temporada, con cinco partidos en los que el equipo maquilló una discreta segunda parte del campeonato, le han valido la continuidad a un técnico que, arrancando desde el primer momento, deberá demostrar sus cualidades.
La defensa
Antes de las salidas de Deivid, Antoñito y Rodas (sobre todo, los dos primeros), todo apuntaba a que la secretaría había dado con la tecla para solucionar uno de los grandes talones de Aquiles del equipo. Y es que la retaguardia del Córdoba ha mostrado una preocupante debilidad en las dos últimas campañas. Los refuerzos, sumados a la presencia de jugadores clave, aventuraban una solidez que, tras las salidas, deja incógnitas. Y es que los presumibles titulares podrían formar una zaga inédita, que deberá ajustarse con rapidez.
La delantera
Las salidas, en el verano de 2016, de Andone y Xisco dejaron un vacío difícilmente reemplazable. Pese a la regularidad anotadora que mostró Rodri, ésta no le valió para quedarse. Tampoco sirvió el tramo final de Piovaccari (a diferencia de lo sucedido con el entrenador). La sombra de Andone y Xisco tendrán que borrarla Jona, Guardiola y Quiles. Las incógnitas las despiertan, sobre todo, los dos últimos. En el caso del balear por su poca estabilidad hasta la fecha. Mientras que el canterano deberá, probablemente, aguardar con paciencia su momento puesto que, hasta la fecha, su entrenador suele jugar con un solo punta.