El dato que el nuevo fichaje del Córdoba no quiere que se sepa


El extremo Jaime Romero ostenta uno de los récords más negativos de toda la historia de la Liga española

Córdoba
Jaime Romero./Foto: La Liga

El máximo goleador, el mejor asistente o el jugador que mejor racha anotadora ostenta son récords que están al alcance de unos pocos. Sin embargo, el Córdoba Club de Fútbol ha fichado recientemente a un futbolista que, en su haber, posee una de las marcas más peculiares y negativas de toda la historia de la Liga. Se trata del extremo Jaime Romero, quien la pasada temporada se colocaba como el jugador de primera que enlazaba más encuentros sin conseguir un triunfo. Una vez alcanzó la fatídica cifra de participar en 29 partidos sin conocer la victoria.
La preocupante mala suerte de Romero en sus participaciones comenzó cuando militaba en el Granada CF, en una derrota como local del equipo nazarí ante el Real Madrid. Romero superó a sus “competidores” (Cartagena, Bracun y Álex Fernández, los tres con 28 encuentros consecutivos sin conocer el triunfo), cinco años más tarde tras el empate de su equipo, Osasuna, ante el Eibar. Una anecdótica racha que, a buen seguro, nadie del Córdoba querrá que se haga extensiva a La Liga BBVA, donde en ese interludio sí ganó choques con el Zaragoza.
Romero atesora una trayectoria desigual en la máxima categoría del fútbol español. En este sentido, cabe recordar su paso por el Granada en la temporada 2011-2012. El manchego se incorporó a la disciplina nazarí como cedido. Si bien su aventura en la capital de la Alhambra duró hasta enero de 2013, cuando los dirigentes del Orduspor anunciaron la llegada como jugador cedido, hasta final de temporada. El préstamo se debió a que el extremo había tenido espacio limitado en los planes del cuerpo técnico rojiblanco hasta la fecha: disputó once partidos, dos como titular. Coincidía en el cuadro turco con nombres célebres como en del entrenador argentino Héctor Cúper, así como los futbolistas David Barral y el también albaceteño Agus.
Uno de los mejores momentos de su trayectoria llegaría en verano de 2013, cuando fue cedido al Castilla. Y es que, en enero de 2014, debutó con el primer equipo del Real Madrid en un amistoso en Catar ante el París Saint-Germain, realizando la segunda parte completa en sustitución de Cristiano Ronaldo. Zaragoza, de nuevo Udinese para regresar a la capital aragonesa y Osasuna han sido sus últimos destinos.