El regreso más recordado del Córdoba: Javi Moreno


La vuelta de futbolistas a la disciplina blanquiverde dejó un gran resultado en el caso del delantero de Silla, con el que se ascendió a la categoría de plata

Moreno
Javi Moreno./Foto:Soy del Córdoba

La trayectoria del jugador valenciano Javier Moreno Valera, más conocido por Javi Moreno, es una de las más peculiares del fútbol. A principios de la década de los 2000, el búfalo consiguió hitos históricos con el Deportivo Alavés, llegando a la final de la Copa de la UEFA. Con 28 tantos en una temporada con los vitorianos, el que fuera canterano del Fútbol Club Barcelona (FCB) fichó por el, entonces todopoderoso Milán. Los éxitos se acumulaban para un delantero que,, apenas unos años antes (temporada 1996-1997) meditó seriamente abandonar el fútbol profesional, cuando militaba en las filas del Córdoba Club de Fútbol (Córdoba CF).
Javi Moreno llegó al Arcángel, en su primera etapa, tras dos meritorias temporadas en el filial azulgrana. 14 goles y un ascenso a Segunda División A con el Barcelona B auguraban un fichaje prometedor. El gordito (como también lo apodaron sus compañeros en su segunda parte como cordobesista) no llegó a cuajar. Con tan solo 15 participaciones y cero goles en una temporada en la que el Córdoba CF estuvo a un paso de subir, el delantero de Silla se replanteó su futuro futbolístico. Finalmente, se decidió a firmar por elel Yeclano y su suerte cambió entre Alavés, Numancia, de nuevo Alavés, Milán, Atlético de Madrid, Boltom, Zaragoza y, en 2005, un regreso al Córdoba CF que resultaría triunfal.
Tres temporadas, un ascenso a la categoria de plata y 52 goles refutarían las dudas de quienes no confiaron, a priori, en el retorno al Arcángel de Javi Moreno. El nueve blanquiverde, acompañado por Asen hizo las delicias de la afición y se resarció de la espinita de su primera etapa. De hecho, los 27 goles de la campaña en que el Córdoba recuperó la división perdida dos años atrás fueron claves para alcanzar el objetivo. Su nombre se coreaba en la grada, los blanquiverdes tenían a su killer.