Renovar el abono del Córdoba: una cuestión de fe


Sin ningún fichaje hasta la fecha, el inminente inicio de la campaña para adquirir los abonos parte de la incertidumbre

fe
El mosaico de la Copa Mola el día de la visita del Barcelona a El Arcángel en 2012.

El proyecto del Córdoba Club de Fútbol para la temporada 2017-2018 es, de momento, una incógnita. Entre las escasas certezas que se tienen en la recta final de este mes de junio es que el núcleo de la actual plantilla se mantendrá en el próximo curso. Con Markovic, Alfaro y Aguza renovados y el adiós de Piovaccari y Donoso confirmado, aún se podrían producir cuatro o cinco salidas más (Juli, Bijimine, Abel Moreno, Razak o Bíttolo). De tal manera que, con el horizonte de una nueva campaña de abonos, la incertidumbre es muy elevada.
Que la fe, o el compromiso, del aficionado blanquiverde ha sido fuerte se ha demostrado durante numerosas campañas. Sin embargo, en esta ocasión todo apunta a que deberá tener una dosis extra de no cambiar radicalmente la situación. Y es que, antes incluso de que concluyera la competición liguera, los nombres de tres delanteros de gran cartel en la categoría (Ángel, David Rodríguez y Jona Mejía) sonaron con fuerza. Si bien, el efecto gaseosa de estas semanas parece haber enfriado la apuesta de un Córdoba que, a día de hoy, solo cuenta con un nueve puro, Rodri, al que para más inri debe renovar, ya que su compromiso con el club expira el 30 de junio.
Si Piovaccari pidió quedarse y se enteró de la falta de interés de los responsables cordobesistas por una llamada de su agente, la necesidad de un sustituto no parece apremiar a una secretaría técnica que está más centrada en atar a uno de los pilares del equipo, Javi Lara. Entre tanto, el lateral argentino Mariano Bíttolo no las tiene todas consigo para continuar en el Arcángel y el cordobés Quini podría ser la incorporación que supliese una baja sensible. Sea como fuere, la campaña de abonos deberá contar con algún nombre que ilusione a una afición a la que, de momento, solo le queda el consuelo de la fe. Si bien, la ruptura de la masa social con el palco no aventura un verano tranquilo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here