‘La verbena de la Paloma’ llega al Gran Teatro


Cuenta con la dirección musical de Elena Martínez Delgado y la dirección de escena de Marta García Morales

gran teatro escenario telón
Escenario del Gran Teatro. /Foto: LVC
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Escenario del Gran Teatro. /Foto: LVC

La zarzuela vuelve al Gran Teatro de Córdoba el domingo con la obra maestra ‘La verbena de la Paloma’, de Tomás Bretón, una de las obras emblemáticas del género y uno de los títulos más representados y queridos por el público.

Según detalla el Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), se trata de una producción de la Compañía Sevillana de Zarzuela y cuenta con la dirección musical de Elena Martínez Delgado y la dirección de escena de Marta García Morales. Intervienen en el montaje un elenco de solistas de reconocido prestigio a nivel nacional, así como la orquesta -formada por 25 profesores- y el coro de la propia compañía.

‘La verbena de la Paloma’, subtitulada ‘El boticario y las chulapas y celos mal reprimidos’, tuvo su origen en 1983, cuando los empresarios del madrileño Teatro Apolo decidieron poner música a la tradicional verbena que el 15 de agosto se celebra en exaltación de la Virgen de la Paloma, patrona de la capital.

La responsabilidad recayó en el joven músico y compositor salmantino Tomás Bretón, que en sólo 19 días escribió una brillante partitura, considerada una de las obras maestras de la zarzuela, llena de casticismo e incluso apuntes de música nacionalista, que “refleja con gran acierto el ambiente festivo y los personajes característicos de aquella época”.

El libreto escrito por Ricardo de la Vega cuenta los reñidos amores entre el cajista de imprenta Julián y la chulapa Susana, con el telón de fondo de los barrios populares de un Madrid castizo que alcanza en esta obra su expresión paradigmática.

La acción se sitúa a finales del siglo XIX, cuando la capital vivía el momento histórico de la Restauración, y en ella intervienen una inolvidable galería de personajes arquetípicos, como el boticario Don Hilarión, las chulapas y chulapones, el tabernero, el sereno, los guardias. El espectáculo se estrenó en el Apolo con un enorme éxito el 17 de febrero de 1894.

La obra es un sainete lírico y consta de un sólo acto, que era lo común en el denominado teatro por horas. Se trata, así, de un prototipo del género chico, llamado así por su corta duración.

En los tres cuadros, con escenificación y decorado diferentes, de que se compone aparecen números musicales que han pasado a la historia de la zarzuela, como el dúo de la pareja protagonista en la habanera ‘¿Dónde vas con mantón de Manila?’, las coplas de Don Hilarión ‘Una morena y una rubia’, las seguirillas ‘Por ser la Virgen de la Paloma’ y la soleá ‘En Chiclana me crié’.