Moreno Calderón reivindica el legado de Rafael Orozco


La conferencia, que conmemora el 25 aniversario de la muerte del pianista, ha hecho un recorrido por su obra y su proyección internacional

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Juan Miguel Moreno Calderón. /Foto: Jesús Caparrós

Dentro del ciclo Encuentros Culturales de la asociación Amigos de Córdoba, el profesor y académico Juan Miguel Moreno Calderón ha recordado la figura del pianista cordobés Rafael Orozco en el 25 aniversario de su muerte y ha reivindicado la vigencia de su figura en el transcurso de una conferencia celebrada en la Fundación Cajasol.

En el acto, que ha sido presentado por el presidente de la Real Academia de Córdoba, José Cosano, no sólo se ha ofrecido un recorrido biográfico, sino que, además, se han ofrecido las claves para valorar la importancia de Orozco en el panorama musical internacional.

Como ha explicado Moreno Calderón en su intervención, Orozco había nacido en un hogar donde se respiraba la música, ya que su padre tenía una orquesta de variedades y su tía, Carmen Flores, era profesora de piano. Esta circunstancia, unida a su precocidad le facilitaron una carrera musical que le llevó muy joven al Conservatorio de Madrid para estudiar Virtuosismo con José Cubiles, quien dijo: “Este niño destronará a los pianistas rusos”.

Una vez que lo escucho tocar Alexis Weissemberg, le recomendó que se presentara al concurso de piano de Leeds, en el Reino Unido, para que le sirviera de plataforma de proyección internacional. Y así fue. No sólo ganó el certamen sino que además destronó a los soviéticos, como había profetizado Cubiles.

A partir de este momento se le abren a Orozco los escenarios de los cinco continentes, siendo, “junto con Alicia de Larrocha, uno de los pianistas españoles más internacionales”, según el conferenciante. Además se suma el hecho de que el concertista cordobés vive de ello la época dorada de la grabaciones discográficas, que son las que mantienen viva su obra.

Moreno Calderón ha destacado la grabación de los ‘Estudios’ de Rachmaninov, así como de la suite ‘Iberia’, de Albéniz, que “que estaba siempre asociada a Alicia de Larrocha”. 

El conferenciante ha explicado que Orozco es “uno de los más brillantes exponentes de la tradición pianística española”, pese a que tras su fallecimiento, en 1996 en Roma, hay que reivindicarlo constantemente para que no caiga “en el limbo” en el que caen los concertistas tras su muerte. 

Córdoba se portó bien con Orozco, al que concedió la Medalla de Oro de la Ciudad y al que llamaba cada año para que actuara entre los suyos, como hizo hasta el final, momento en el que pasó a dar nombre al Conservatorio Superior de Música. El Ayuntamiento mantiene la cita anual del Festival Internacional de Piano ‘Rafael Orozco’, pero, en opinión de Moreno Calderón, la reivindicación de su figura tiene que ser una constante, algo que no siempre es fácil.