Córdoba se enamora de Carlos Rivera


Fascinación fue el último tema antes del bis y, eso fue lo que pasó en Córdoba, que el público se entregó y enamoró de Carlos Rivera y el sentimiento fue mutuo

Concierto de Carlos Rivera./Foto: BJ
Concierto de Carlos Rivera./Foto: BJ
Concierto de Carlos Rivera./Foto: BJ
Concierto de Carlos Rivera./Foto: BJ

Emoción, entrega y un espectáculo en toda regla. Con estos términos se podría definir el concierto que el cantante mexicano, Carlos Rivera, ha ofrecido este domingo en la Plaza de Toros de Córdoba. Esto gracias a un show -enmarcado dentro de su gira Guerra-, que ha combinado homenajes a grandes nombres de la música (Raphael y José Luis Perales, entre otros), con la parte más romántica y sentida de su repertorio, sin dejar a un lado algunos de sus temas más bailables.

El público se entregó al mexicano y el mexicano al público cordobés desde el comienzo de la actuación. Rivera confesó que tenía muchas ganas acumuladas de interpretar sus canciones en Córdoba, puesto que aunque ha tenido numerosos shows en Andalucía, en la capital del Guadalquivir era la primera vez. Y lo hacía en el décimo aniversario de su llegada a España para actuar en el musical de El Rey León.

Un popurrí de algunos de los temas de su álbum Leyendas, donde firma duetos con mitos de la música dio paso a una parte del concierto en la que interpretó éxitos como Sería más fácil, 100 años, La luna del cielo y El hubiera no existe. La emoción se desató cuando Rivera confesó que su abuelo había fallecido hacía tres semanas, justo cuando se embarcaba para su gira española. Explicó la simbología de la muerte en México, donde se recuerda en el corazón la vida, y señaló que su apellido Guerra, que es el de su madre daba nombre a la vida. Entonces sonó Recuérdame, de la película Coco y la emoción palpitó en el coso de Los Califas.

Lo digo, Bendita tu vida y Perdiendo la cabeza fueron canciones que sonaron en la parte más movida del concierto de Rivera. En la parte final, el mexicano desveló que lleva componiendo desde los 8 años, pero que hasta hace relativamente poco no le dejaron grabar sus temas (como le recomendó que hiciera el mítico Franco de Vita. Fue el momento de Lo nuestro se quede nuestro y Solo tú.

Fascinación fue el último tema antes del bis y, eso fue lo que pasó en Córdoba, que el público se entregó y enamoró de Carlos Rivera y el sentimiento fue mutuo en una noche inolvidable.