VÍDEO | La tormenta deja con las ganas a Pastora Soler


La cantante sevillana solo pudo ofrecer una media hora de actuación a causa del aparato eléctrico de la tormenta

Concierto de Pastora Soler./Foto: Jesús Caparrós
Concierto de Pastora Soler./Foto: Jesús Caparrós
Concierto de Pastora Soler./Foto: Jesús Caparrós
Concierto de Pastora Soler./Foto: Jesús Caparrós

Todavía no ha llegado el verano, en cuanto a su estación meteorológica se refiere. Ni siquiera el final del verano que trae consigo gotas frías y tormentas eléctricas, pro esto último se ha adelantado este sábado y a dejado a un buen número de cordobeses con las ganas de escuchar un concierto completo de Pastora Soler. 

En la Plaza de Toros solo se pudo disfrutar de una media hora de concierto y con dos canciones bajo la lluvia y un fuerte aparato eléctrico. La cantante de Coria del Río apuró lo que pudo y la actuación se cerró por petición expresa de la cantante a la organización -cuando arreciaban la lluvia y los relámpagos- con Ni una más.

Después se recolocó al público en los palcos del coso y se aguantó unos 40 minutos, pero llegó otra tormenta que hizo salir a la artista, que había cambiado su vestuario para la segunda parte, para anunciar lo inevitable. El concierto se había cancelado, pero Pastora pidió al público que guardara su entrada, porque volverá en unas semanas, entre la ovación del respetable.

Antes de ello, temas como Sentir, Amigas, y un mix con varias canciones como Si tu me abrazas habían hecho vibrar al público. De hecho, tras interpretar Aunque me cueste la vida, los asistentes se levantaron de sus asientos para brindar una atronadora ovación a la sevillana. Pastora tomó la palabra para agradecer al público su asistencia, lo animó a evadirse de la realidad “de ahí fuera”, en referencia a la pandemia. Y confesó que, ahora, cada concierto es un sueño, tras todo lo vivido y que la responsabilidad es doble.

La tormenta frustró una noche que prometía, pero Pastora volverá a Córdoba y, este sábado, ya dejó claro que está con fuerza, gracias a una voz privilegiada y a una calidad interpretativa que se pudo paladear, al menos, durante media hora.