‘Máscaras’, de Goya a Picasso, en el Museo Carmen Thyssen Málaga


La exposición realiza una reflexión en torno al retrato y la representación del rostro y la figura humana en el arte moderno

mascara mascaras
'Carnaval en un pueblo', de Gutiérrez Solana. /Foto: Museo Carmen Thyssen Málaga

El Museo Carmen Thyssen Málaga acoge hasta el 10 de enero una exposición temporal, titulada Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna, que hace un recorrido a través de artistas de primera fila por el tratamiento que le han dado a este elemento que se dispone sobre el rostro y lo modifica temporalmente.

mascaras mascara
‘Carnaval en un pueblo’, de Gutiérrez Solana. /Foto: Museo Carmen Thyssen Málaga

Este museo malagueño, con el patrocinio de la Fundación Unicaja, ha logrado reunir en sus salas más de un centenar de piezas que abarcan una amplia horquilla cronológica, así como numerosas corrientes y estilos artísticos. En la exposición hay obras de Goya, Ensor, Gutiérrez Solana, Gargallo, Maruja Mallo, Picasso, Derain, Julio González, Oteiza, De Chirico, Modigliani o María Blanchard. Todas ellas componen una galería de rostros inquietantes, disfrazados, velados y desvelados, sobrenaturales, transfigurados y complejos, de mirada directa u ojos vacíos. 

La exposición realiza una reflexión en torno al retrato y la representación del rostro y la figura humana en el arte moderno, entre las décadas finales del siglo XIX y mediados del XX, que se plantea a través de máscaras que trascienden en las artes visuales su carácter tradicional vinculado al carnaval y el teatro.

Esta exposición temporal enriquece desde el Museo Carmen Thyssen Málaga la oferta cultural de una ciudad que es uno de los destinos predilectos de los cordobeses, algo que se acentúa en un verano donde los destinos vacacionales son preferentemente nacionales.

Las máscaras y sus diversas lecturas

El discurso, que no se plantea como un recorrido cronológico y lineal, sino como una red de relaciones y afinidades conceptuales y estéticas entre artistas y obras, se articula en tres secciones que exploran, respectivamente, la máscara como objeto físico que se superpone al rostro, heredera de su función y uso lúdico y festivo; la asimilación de los rasgos de las máscaras por los rostros en las obras de vanguardia; y la fusión entre rostro y máscara que testimonia la pérdida absoluta de la individualidad y la especificidad personal.

‘Máscara austera’, de Julio González. /Foto: Museo Carmen Thyssen Málaga

Las tres secciones corresponden a tres tipos de máscaras diferentes: Disparates de carnaval (máscara como objeto, partiendo del uso tradicional vinculado al carnaval y el teatro, se convierte en una forma de denunciar la corrupción individual y social, en un medio para ocultar la verdad del rostro); Máscaras sobrenaturales (máscara como sustitución del retrato realista del rostro en el arte de vanguardia; a partir de la influencia de las máscaras etnográficas de culturas no europeas, las figuras dejan de tener un rostro “real” para tener una máscaras como cara, sin nadie detrás); y Rostros transfigurados (máscaras-rostro o rostros-máscara, donde ambos se unen, en figuras reales y vivas que, sin embargo, tienen rostros inescrutables). En definitiva, se trata de un recorrido por una metamorfosis, una transformación de la máscara de objeto físico y tangible en imagen artística.

‘Autorretrato’, de Nicolás de Lekuona. /Foto: Museo Carmen Thyssen Málaga

La muestra, que plantea asimismo un relato rico en lecturas e interpretaciones, se ha materializado en un momento coincidente con el uso generalizado de la mascarilla, pero en realidad ha sido objeto de un exhaustivo estudio y trabajo por parte de los comisarios y del equipo del museo a lo largo de dos años. Se trata de un proyecto expositivo que concita el carácter científico, lúdico y divulgativo del arte y que pone al alcance del gran público una interesante variedad de propuestas estéticas conectadas entre sí.

La máscara sirve al artista para indagar sobre las identidades surgidas de un contexto histórico de profundos cambios y crisis, en el que tomó forma la llamada modernidad. Un período centrado en el individuo, cuya infalibilidad y cuyas certezas vitales fueron puestas, sin embargo, en cuestión por dos guerras mundiales y que en lo artístico vivió la ruptura de los cánones representativos tradicionales de mano de las vanguardias. 

thyssen
‘Chico con chistera’, de Walt Kuhn. /Foto: Museo Carmen Thyssen Málaga

En ese escenario de contradicciones y experimentaciones, la máscara tuvo un destacado papel, tanto en lo formal, como objeto que estimuló una transformación de los recursos de representación del rostro, superando la búsqueda del parecido y el realismo, como en lo psicológico, permitiendo, con su juego de ocultaciones y desenmascaramientos, destacar la complejidad y lo enigmático de la identidad y la subjetividad

El más de un centenar de obras incluye pinturas, esculturas, dibujos, grabados y piezas etnográficas pertenecientes a más de cuarenta artistas españoles e internacionales prestadas al Museo Carmen Thyssen Málaga por coleccionistas privados y museos nacionales e internacionales como Centre Pompidou, Musée Picasso Paris, Musée National Fernand Léger, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Museo Nacional del Prado, Museo Gargallo de Zaragoza, Colección Abanca, Colección Banco Santander, Colección Carmen Thyssen, Museo Patio Herreriano, los museos de Bellas Artes de Bilbao, Asturias, A Coruña y Córdoba, MNAC, Museo Oteiza, Museo de América, Fundación María José Jove, entre otros muchos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here