Un investigador estudia la usurpación de apellidos para ascender socialmente entre los siglos XVI y XVIII

48

"A pesar de que son excluidos del poder por su propia esencia, a través del dinero o de servicios a la Corona consiguen generar una imagen de nobleza y acaban convirtiéndose en ellos"

cátedra
Rectorado de la UCO./Foto: LVC
rectorado universidad córdoba
Rectorado de la UCO. / Foto. LVC

El investigador de la Universidad de Córdoba (UCO) Enrique Soria ha estudiado la usurpación de apellidos como una de las estrategias de ascenso social en la España entre los siglos XVI y XVIII, pues, mediante mediante múltiples estrategias, muchas familias cambiaron sus apellidos no solo para adquirir mayor prestigio, sino también como una manera de demostrar una aparente limpieza de sangre.

Así lo ha indicado la institución universitaria en una nota en la que Soria ha explicado que “en esta práctica, los más activos fueron los judeoconversos”. “A pesar de que son excluidos del poder por su propia esencia, a través del dinero o de servicios a la Corona consiguen generar una imagen de nobleza y acaban convirtiéndose en ellos, borrando cualquier lazo con el pasado”, ha agregado.

Las estrategias que seguían estos grupos sociales para cambiar sus apellidos eran múltiples. No existían reglas en la asignación de apellidos por entonces, por lo que era relativamente fácil de ocultar. Así, muchas veces se hacía sin el consentimiento de la familia noble pero, en otras ocasiones, eran estos los que aceptaban a los nuevos integrantes a cambio de sobornos.

Hasta ahora, estas estrategias eran prácticamente desconocidas para el mundo académico. Una vez adquiridos los apellidos, las familias trataban de borrar el rastro de su pasado, destruyendo o falsificando todos los documentos posibles, lo que dificulta la investigación. El historiador Enrique Soria ha detectado la existencia de esta práctica por azar mientras investigaba otras cuestiones. No era algo puntual, sino que se repetía en multitud de casos.

“Es una cuestión muy compleja de investigar”, ha señalado el investigador, quien ha añadido que “requiere una consulta masiva de información y un cruce de fuentes documentales, algo muy complicado”.

Al contrario de lo que se pudiera pensar en un primer momento, no existía una oposición visible aunque tampoco se reconocía abiertamente. De alguna forma este ascenso social encubierto contribuía a mantener la imagen de que el orden social era inalterable y a impedir su colapso. “Es una forma de reforzar el sistema desde dentro”, ha explicado el investigador.

Aceptar a nuevos integrantes en la clase dirigente, tan o más poderosos económicamente que ellos, “aseguraba el mantenimiento del orden social y evitaba que lo intentaran destruir desde fuera”. Quizás, de otro modo, “la revolución francesa habría tenido lugar en España y mucho antes de lo esperado”, según el experto.

El Laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba ,que dirige Enrique Soria, tiene una larga experiencia en la promoción y difusión del conocimiento sobre la minoría conversa de origen judío. Actualmente, se encuentran embarcados en un proyecto para desarrollar una aplicación móvil para desvelar el pasado judeoconverso que se esconde en las calles de Córdoba. “Nuestro objetivo es atraer a personas interesadas por la historia judía y judeoconversa y generar turismo de calidad”, ha afirmado.

Además, hace poco comenzaron un proyecto para digitalizar toda la documentación Notarial de Córdoba, cuya primera fase comprende unos cinco millones de imágenes. Su intención a largo plazo es llegar a crear un registro digital de toda la documentación histórica, no solo de Córdoba sino de toda España. Se trata de un proyecto ambicioso pero necesario que no solo facilitaría la investigación en el ámbito académico, sino también el conocimiento de la historia por parte de cualquier persona interesada en descubrir el pasado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here