La directora general de la Unesco dice que Medina Azahara es "un instrumento para la paz"


Audrey Azoulay afirma que la ciudad califal "representa la herencia de una ciudad donde se vivió en convivencia en su máximo esplendor"

La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ha calificado a la ciudad califal de Medina Azahara como “un instrumento para la paz” en el transcurso de su intervención una jornada sobre Los retos del patrimonio organizada por el Ministerio de Cultura y Deporte en el centro de recepción de visitantes del yacimiento. Azoulay ha ahondado en este concepto y ha destacado el papel que puede jugar este recinto, recientemente reconocido como Patrimonio Mundial, “para la reconciliación entre los pueblos”.

Carmen Calvo y Audrey Azoulay, en Medina Azahara.
Carmen Calvo y Audrey Azoulay, en Medina Azahara. /Foto: JC

En su opinión, Medina Azahara “representa la herencia de una ciudad donde se vivió en convivencia en su máximo esplendor”, desde su punto de vista, lo que hizo que Córdoba significase en aquel brevísimo momento de la historia “un mundo de renacer, de conocimiento, de ciencia, de atrevimiento, de creatividad”. Si se confronta esta situación con la actual, Azoulay ha explicado que actualmente el mundo es “complejo”, ya que “en ocasiones rechaza el multilateralismo” cuando precisamente “es más necesario que nunca para dar respuesta a los interrogantes del mundo actual al servicio de la construcción de una sociedad y de un mundo más sostenible”.
“El patrimonio es un legado de pasado pero también está en nuestro presente y, sobre todo, en nuestro futuro”, ha dicho la directora general de la Unesco, quien ha agregado que dicho legado puede ser usado “como punto de apoyo para elevar nuestras mentes individuales y nuestras conciencias colectivas” para así “constituir los cimientos sobre los que construir tanto un sentimiento de pertenencia común como distintas maneras de vivir en sociedad”.
La directora general de la Unesco ha destacado la importancia de enmarcar la presencia de Medina Azahara dentro de una ciudad Córdoba, que, precisamente, le recordaba a su infancia, ya que, aunque nacida en París, viajaba con frecuencia a Marruecos, de donde su familia paterna es originaria, donde le es familiar “el sonido de las campanas de las iglesias, la llamada a la oración desde las mezquitas y los salmos de las sinagogas”.
Azoulay ha reivindicado en su intervención en Medina Azahara que el patrimonio tiene que ser “un instrumento para la paz” que, además de servir “para la reconciliación de los pueblos”, hace que “la paz solo se gana de manera duradera si se gana en las mentes y el patrimonio cultural es elemento esencial de resiliencia de las sociedades”.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, ha subrayado este lunes que “el signo del siglo XXI tiene que ser el respeto y la capacidad de entender la diversidad”, algo que el yacimiento cordobés de Medina Azahara “representa sin palabras”, porque “solo basta visitarlo en una ciudad del sur de Europa para entender ese discurso”, que en esta jornada se trata con “mayor profundidad” con la presencia de expertos y la directora general de la Unesco.
 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here