Córdoba ha perdido una treintena de palacios y conventos en los últimos dos siglos


El historiador Gonzalo Herreros destaca que la creencia popular y una tradición oral ha alterado el nombre real de muchos lugares y edificios

La pérdida de patrimonio en la ciudad ha sido una constante en los últimos siglos. Pese a no ser una las ciudades más castigadas de su entorno, Córdoba ha perdido en 200 años alrededor de una treintena de casas solariegas y de conventos, según ha constatado el historiador Gonzalo Herreros. Desde las desamortizaciones eclesiásticas que arrancan en 1834 hasta las distintas fases de expansión del casco urbano para terminar con el desarrollismo del final del franquismo, han dejado una geografía de vacíos que Herreros ha reconstruido con minuciosidad.

Casa del marqués de la Fuensanta del Valle. perdido
Casa del marqués de la Fuensanta del Valle. /Foto. LVC

Los datos de este trabajo los ofrecerá Gonzalo Herreros en la ruta Córdoba perdida y malcontada que forma parte de la Semana de las Leyendas que anualmente organiza la empresa Érase una vez Córdoba. Además de recordar estas pérdidas patrimoniales, de muchas de las cuales no queda ni rastro, en el itinerario también se abordará esa Córdoba malcontada que da nombre al título de la ruta. “La creencia popular y la tradición oral no sólo han banalizado los nombres sino que así están ya recogidos en el inventario de bienes de la Junta de Andalucía”, explica en relación a “lugares que responden a hechos que no son históricos o a que las leyendas han corrompido los nombres de lugares o edificios”. Como ejemplo, Herreros explica el caso de la casa que actualmente se conoce como del marqués de la Fuensanta del Valle, pero que realmente no responde a la familia que la habitó a lo largo de su dilatada historia y este caso es bastante frecuente en Córdoba.
El recorrido partirá del entorno de la plaza de las Tendillas, muy cerca del bulevar del Gran Capitán, en recuerdo al convento de San Martín, que ocupaba dicho lugar y que fue el primer en caer víctima de la piqueta y de los que se han perdido en estos dos siglos. Después proseguirá por las collaciones de San Nicolás, San Miguel, Santo Domingo de Silos, Santa Marina, San Andrés y San Pedro para terminar en un lugar donde convergen curiosos casos de una Córdoba malcontada.