Un dibujo de Romero de Torres, a la venta en internet


La obra es una de las cuatro que realizó para ilustrar el cuento 'El rapto de Claudina', publicado en 1913 por El Libro Popular

Si se rastrea por internet uno puede tener la oportunidad de adquirir un dibujo original de Julio Romero de Torres, con su firma y todo. El único requisito es contar con el dinero que pide su propietario para una adquisición poco frecuente, ya que son escasos los dibujos que realizó el artista de la plaza del Potro.

Dibujo de Julio Romero de Torres.
Dibujo de Julio Romero de Torres. /Foto. LVC

En este caso, por 13.500 euros se puede adquirir uno de los dibujos que realizó en 1913 para ilustrar el libro El rapto de Claudina. Como se explica en la web Todocolección, la obra se corresponde con el retrato de una figura femenina del cuento, publicado al resultar segundo ganador del concurso literario de El Libro Popular. El Pecado de Claudina fue escrito por José Reygadas e ilustrado por Julio Romero de Torres, que realizó cuatro dibujos además de el de la portada. La obra fue publicada el 10 de junio de 1913.
El dibujo ha estado ya expuesto en dos ocasiones, en la Galería Caylus y en la II edición de la feria organizada por el Gabinete de la Sociedad de Amigos del Dibujo y la Estampa, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, del 25 al 28 de mayo de 2017.

En el momento en que realiza este dibujo, Julio Romero de Torres vive uno de los momentos más brillantes de su carrera. En 1908 había recibido la primera medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes por La musa gitana y en 1910 la encomienda de la Orden de Alfonso X el Sabio. Aunque está instalado en Madrid, su ciudad natal no pasa por alto sus éxitos y le nombra miembro numerario de la Real Academia de Córdoba. Es también el momento en que recibe el nombramiento de comisario regio de la Exposición Internacional de Arte de Roma.
Son los años en que Romero de Torres se había convertido en una figura imprescindible de la vida cultura de Madrid, participaba en la tertulia del Café Pombo y su estudio de la calle Pelayo era frecuentado por escritores e intelectuales.