El Ayuntamiento guarda un repostero realizado por García Baena

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El poeta realizó la pieza por encargo del alcalde Antonio Cruz Conde y estuvo expuesta en la Caja de Ahorros de Ronda, en Málaga

Pablo García Baena no sólo escribió poemas. Su obra artística hay que rastrearla en libros como Antiguo Muchacho, Rumor oculto, Óleo o Los Campos Elíseos, entre otros, y también hay que buscarla colgada de las paredes, porque durante décadas se dedicó a la realización de reposteros y tapices, y un repostero, con el escudo de la ciudad, cuelga en un lugar de honor del Ayuntamiento de Córdoba.

Repostero realizado por Pablo García Baena para el Ayuntamiento.
Repostero realizado por Pablo García Baena para el Ayuntamiento. /Foto: JC

El poeta desaparecido el pasado domingo pasó por la Escuela de Artes y Oficios para seguir la estela de su hermano Antonio, aparejador y delineante de la Confederación Hidrográfica. Pablo dibujaba con cierta soltura, aunque se prodigara sólo para ilustrar con rotuladores de colores las felicitaciones navideñas que puntualmente enviaba cada Navidad. Estos conocimientos artísticos los derivó también a otra disciplina, la confección de reposteros, con la que durante década completaba su producción poética dando forma a solemnes y rígidas fórmulas heráldicas o a escenas cortesanas que parecían sacadas de sus poemas a base de antiguas sedas, brocados, galones y terciopelos a cuyas figuras siempre ponía cara la mano diestra de Miguel del Moral.
El repostero del Ayuntamiento pasa por ser una pieza del siglo XVIII, como así llegó a estar inventariado, algo que al propio García Baena le divertía sobremanera. Lo realizó a finales de la década de los 50 del pasado siglo por encargo del alcalde Antonio Cruz Conde, en el tiempo en que también se adquirió el espléndido tapiz que preside la sala de comisiones y que representa el momento en que Josué manda al sol que se pare en el cielo para que los israelitas puedan seguir luchando contra los cananeos en la batalla de Gabaón.
Este repostero heráldico formó parte de una exposición titulada Tapices y reposteros de Pablo García Baena que se celebró del 14 al 26 de marzo de 1959 en la sede malagueña de la Caja de Ahorros de Ronda. Terminada la muestra, la pieza pasó a estar expuesta en el desaparecido edificio consistorial de la calle Capitulares, donde fue muy aplaudida por el alcalde Cruz Conde. Como anécdota, el poeta recordaba que el cronista de la ciudad, José María Rey Díaz, criticaba el “tono azulón” que tenía la tela utilizada como fondo.
Actualmente se encuentra en un lugar de honor del Ayuntamiento, frente al San Rafael de Antonio del Castillo y durante muchos años fue usado para presidir el palco de autoridades en la vieja carrera oficial de la plaza de las Tendillas. El haber utilizado telas de época en su confección hizo que con este ajetreo se deteriorase, por lo que no volvió a salir más del Ayuntamiento y se mandó restaurar bajo el argumento de que “era del siglo XVIII”. Terminado este trabajo, el escudo quedó como nuevo y, curiosamente, fue sustituida la tela del “tono azulón” que tanto incomodaba a Rey Díaz.

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