Vuelve un clásico sobre la obra de Averroes


El libro de Ernest Renan, con más de 160 años de antigüedad, sigue siendo considerado como un clásico sobre el filósofo cordobés

El libro que recuperó a Averroes y su obra para Occidente regresa a las librerías de la mano de Editorial Almuzara, que ha reeditado el libro Averroes y el averroísmo, de Ernest Renan, publicado en 1852, que constituyó su tesis doctoral, y que en España no se publicó hasta 1910 en dos volúmenes cuando ya gozaba de ser un clásico en la historiografía filosófica.

Monumento a Averroes.
Monumento a Averroes. /Foto. LVC

El que llegaría a ser gran cadí de su ciudad, Abulwalid Mohammed Ibn-Ahmed Ibn-Mohammed Ibn-Roschd, conocido por los cristianos como Averroes, nació en Córdoba el año 1126 (520 de la Hégira) y murió en Marruecos en 1198 (595). De ilustre familia andalusí, estudió teología, jurisprudencia, medicina y filosofía, siendo autor de gran número de libros. Su carrera pública fue brillante, ocupando cargos importantes y gozando, en general del favor de los poderosos. A instancias de su colega y amigo Ibn-Tofail (Abentofail) escribió sus Comentarios sobre Aristóteles, que provocaron sobre él sospechas de heterodoxia y su condena pública seguida de destierro. Fue el último gran filósofo árabe, pero su obra tuvo mayor repercusión entre judíos y cristianos que entre sus correligionarios. Durante cuatro siglos su nombre y doctrinas fueron decisivos en la evolución del pensamiento occidental, suscitando adhesiones, rechazos e innumerables polémicas.
La vida de Averroes ocupa casi por entero el siglo XII, y se relaciona con todos los acontecimientos de esta época, decisiva en la historia de la civilización musulmana. El siglo XII vio definitivamente malograrse la tentativa de los Abásidas de Oriente y de los Ommíadas de España, para crear en el islamismo un desenvolvimiento racional y científico. Cuando Averroes murió, en 1198, la filosofía árabe perdió con él su último representante, y el triunfo del Corán sobre el pensamiento libre quedó asegurado por seiscientos años a lo menos.
El propio Renan explica que “ahora se comprenderá la razón por la cual este Averroes, que durante cuatro siglos ha tenido entre los judíos y los cristianos una tan larga serie de discípulos, y cuyo nombre ha figurado tantas veces en la gran batalla del espíritu humano, no haya hecho escuela entre sus compatriotas, y cómo el más célebre de los árabes para los latinos haya sido ignorado por sus correligionarios”.