El catedrático Miguel Rodríguez-Pantoja es investido como Doctor Honoris Causa


Rodríguez-Pantoja es catedrático de Filología Latina de la Universidad de Córdoba y ha sido investido por la Universidad de las Palmas

El catedrático de Filología Latina de la Universidad de Córdoba (UCO), Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, ha sido investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). El acto tuvo lugar en el Paraninfo de la Sede Institucional de la ULPGC, en el que también se invistió a catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna, Antonio Tejera Gaspar, Catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna.

Rodríguez-Pantoja
Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, durante su investidura como Doctor Honoris Causa. /Foto: LVC

Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, que fue propuesto como Doctor Honoris Causa por el Instituto Universitario de Análisis y Aplicaciones Textuales (Iatext), es licenciado y doctor en Filología Clásica por la Universidad de Sevilla, y ha desarrollado su actividad académica hasta la actualidad, que es profesor emérito en la Universidad de Córdoba. Su madrina fue la, también, catedrática Trinidad Arcos Pereira.
Gregorio Rodríguez, catedrático de Filología Latina de la ULPGC, defendió esta propuesta como Doctor Honoris Causa de Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, que parte del Instituto Universitario de Análisis y Aplicaciones Textuales, con la adhesión del Departamento de Filología Hispánica Clásica y Estudios Árabes y Orientales.
Junto a sus innumerables méritos académicos, el profesor Rodríguez-Pantoja ha sido el director de tesis de cuatro profesores de la Universidad de las Palmas de Gran Canarias, que conforman el núcleo de la Filología Latina en esta Universidad, y ha sido también director de cursos de Doctorado celebrados en Gran Canaria. Rodríguez-Pantoja mantiene un vínculo estrecho con la comunidad de Canarias, ya que fue catedrático en la Universidad de La Laguna, en el periodo en que se crea el Colegio Universitario de Las Palmas (1980-1986). Sus discípulos, colegas y amigos de la Universidad de Las Palmas han querido reconocer con admiración sus más de cincuenta años de contribución a la Filología Clásica.