Los abogados cambian el estrado por el escenario


El grupo de teatro del Colegio de Abogados de Córdoba representa 'Tres sombreros de copa' en el salón de actos del colegio Divina Pastora

El grupo de teatro del Colegio de Abogados de Córdoba, La Toga Teatro, representará la obra Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura, los días 23, 24 y 30 de marzo en el salón de actos del colegio Divina Pastora, a partir de las 19:00, bajo la dirección de la colegiada Marina Pérez. Así lo ha indicado el Colegio de Abogados, que ha señalado que las invitaciones para asistir a cualquiera de las tres funciones pueden retirarse en la sede colegial de la calle Morería y en la sala de togas de los Juzgados de Plaza de la Constitución. La entrada tiene el precio simbólico de un euro, y la recaudación será donada en beneficio de la Asociación Estrella Azahara de Córdoba.

Cartel
Cartel ‘Tres sombreros de copa’. /Foto: LVC

El Grupo La Toga Teatro nació en 2007, impulsado por su actual directora, Marina Pérez y un grupo de colegiados. Actualmente está formado por unos 16 abogados y profesionales relacionados con el Colegio. Hasta la fecha, este elenco de actores ha interpretado El Retablo jovial, Farsa del cornudo apaleao y Fablilla del secreto bien guardado, de Alejandro Casona, obras que tuvieron una “excelente acogida”.
En esta ocasión, el grupo representa la obra Tres sombreros de copa, donde se cuenta, con una visión humorística lindante con el absurdo, la historia de Dionisio, un joven que va a casarse a la mañana siguiente del comienzo de la escena con la virtuosa Margarita tras años de noviazgo, hospedándose para ello en un modesto hotel de provincias donde conocerá a Paula, una atractiva bailarina de music hall que le enseñará una nueva y feliz manera de entender el mundo muy distante de la gris y mediocre vida burguesa que él conocía hasta la fecha.
Con ella se adentrará hasta el amanecer en un ambiente repleto de emociones, rodeado de bailarinas, estafadores, mujeres barbudas, chantajistas, y un elenco de personajes, las más de las veces ridículos, que le harán cuestionarse su futuro, haciendo tambalear sus hasta entonces firmes convicciones sociales y amorosas.