Aquí vivió Juan Valera


Una placa recuerda que Valera vivió entre 1834 y 1836 en una casa de la calle María Cristina

El lugar en que vivió dos años el escritor, político y diplomático egabrense Juan Valera cuenta desde hoy con una placa cerámica que recuerda este hecho. El alcalde de Cabra, Fernando Priego, y la regidora de Córdoba, Isabel Ambrosio, la han descubierto en la edificio situado en la calle María Cristina, esquina a Claudio Marcelo, el punto exacto donde se levantó la casa en que vivió Valera entre 1834 y 1836.

Momento del descubrimiento de la placa a Juan Valera.
Momento del descubrimiento de la placa a Juan Valera. /Foto: LVC

Aunque era un niño de diez años, Valera estudió en Córdoba y de aquí partió hacia Málaga, donde continuó su formación en el Seminario de esta capital entre 1837 y 1840, antes de pasar por el Colegio del Sacromonte en Granada, ciudad en la que realizó sus estudios universitarios de Filosofía y Derecho.
Fernando Priego ha destacado que esta placa “va a servir para recuperar esa figura literaria y humana, así como a dar a conocer en la capital la riqueza de la provincia, en este caso de Cabra”, y ha añadido que desde modo “se recordará como cordobés universal en la casa donde pasó su infancia”.
Isabel Ambrosio, por su parte, ha señalado que “era una deuda pendiente de la ciudad con un personaje importantísimo del siglo XIX”, al que ha calificado como “analista político, cosmopolita como pocos e influyente en las decisiones que se tomaban en España y en Europa”, además de haber sabido tender “puentes en la política y la cultura”.
Al acto ha asistido una representación del Ayuntamiento egabrense, así como de la Asociación Cultural Juan Valera, que ha sido la impulsora de este acto.
A los asistentes se les ha entregado como recuerdo una tarjeta con la reproducción de la placa en el anverso y, en el reverso, se describe a Juan Valera como “liberal moderado en la política, culto diplomático y escritor inagotable. Viajero y conocedor de varias lenguas, epicúreo andaluz de elegante e irónica prosa. Conocía a fondo a los clásicos grecolatinos y cultivó varios géneros: ensayo, novela, epístola, periodismo, crítica literaria, poesía, teatro y cuento. Un cordobés inmortal”.