Cuando Isabel II vino a Córdoba


La visita de Isabel II a Córdoba, en septiembre de 1862, fue uno de los acontecimientos que convulsionaron la ciudad por lo que supuso el traslado durante unos días de los fastos de la corte a una capital de provincias. El acondicionamiento del Palacio Episcopal para la estancia de la reina, las distintas obras que se acometieron, la campechanía de la monarca y el glamour que envolvía cada uno de los actos programados fueron los ingredientes que marcaron a una generación.

Isabel II.
Isabel II. /Foto: LVC

Sobre esta visita, el historiador Manuel García Parody ofrece esta tarde, a las 20:30, una conferencia en Bodegas Campos en la que va a desentrañar el contexto en que se produjo este viaje así como algunas curiosidades relacionadas con el mismo. Desde los tiempos de los Austrias la ciudad de Córdoba no vivía una visita real, si se exceptúa la de Carlos IV, cuyo objetivo fue exclusivamente cinégético. Los motivos que impulsaron a Isabel II a recorrer Andalucía son otros muy distintos y responden al momento histórico en que se producen, ya que el gobierno buscaba un acercamiento al pueblo para conseguir un reforzamiento de la Corona como institución, ya que el reinado de Isabel II comenzaba a hacer aguas por varios sitios, como se consumó años más tarde con su exilio forzado a París.
Aparte de la contextualización histórica, García Parody realiza una disección de la sociedad española en ese ecuador del siglo XIX en el que se produce el viaje, el nacimiento de la burguesía, las desamortizaciones, el Concordato de 1851 y otros elementos que son fundamentales para comprender la historia de España en ese periodo. En Córdoba, mientras tanto, la sociedad estaba sumida en una economía eminentemente agraria y no pudo aguantar los enormes gastos que hubo que improvisar en alrededor de un mes para revestir la ciudad del oropel necesario para recibir a la reina.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here