"Mientras el ser humano exista, existirá la poesía"


La participación en Cosmopoética de Joaquín Pérez Azaústre tiene su correlato este miércoles, en el Palacio de Orive, junto al poeta de Puente Genil, José Luis Rey

“Mientras el ser humano exista, existirá la poesía”. Ésta ha sido una de las reflexiones del poeta y novelista cordobés Joaquín Pérez Azaústre, tras el recital de este domingo en que ha compartido protagonismo con el reconocido escritor, Luis Alberto de Cuenca. La participación en Cosmopoética del autor de poemarios como El jersey Rojo, El precio de una cena en Chez Mourice o Las Ollerías, que recibió el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, tendrá su correlato este miércoles en el Palacio de Orive, junto al poeta de Puente Genil José Luis Rey.

El poeta y novelista Joaquín Pérez Azaústre en una librería. (poesía)
El poeta y novelista Joaquín Pérez Azaústre en una librería./Foto: LVC

Pérez Azaústre manifiesta que su regreso a Córdoba ha sido muy agradable y se muestra encantado al comprobar que “Cosmopoética sigue siendo un festival de encuentro, con muy buen ambiente y poetas muy interesantes”. Destaca la belleza que muestra la ciudad en estos días y afirma como muy positiva la trayectoria de este festival después de tantos años, con tantos cambios de gobierno incluidos, con distintas etapas, presupuestos y objetivos, antes y después de la capitalidad. “Creo que este evento se prestigia en su continuidad. Habrá años a los que a la gente le guste más y otros más a otro tipo de público; y eso es saludable”, asegura. En este sentido, pone el acento en que cuando se consigue un logro cultural y y se consigue mantenerlo, a través de las instituciones “es un logro”.
Respecto a la vitalidad cultural de Córdoba en torno a la poesía, el escritor asegura que la ciudad siempre ha sido muy rica en cuanto a la celebración de festivales, encuentros o seminarios, entre otros aspectos. “Siempre va a seguir esa inquietud y, si es en Cosmopoética, perfecto”, afirma. Al hilo de ello, reitera que este encuentro anual es una marca de la ciudad tanto para él como para mucha gente, ya que “si nombras Cosmopoética en Santander o en León o en Murcia, por ejemplo, saben de lo que estás hablando. Es casi una denominación de origen”.
El autor de obras como El gran Felton o Una interpretación subraya el hecho de haber recitado este domingo con Luis Alberto de Cuenca o el próximo miércoles 5 de octubre con el galardonado poeta de Puente Genil José Luis Rey en el Palacio de Orive. “Me gusta escuchar a los poetas porque, a veces, te dan claves por los puntos de inflexión que dan a la lectura, el tono, la gesticulación o la modulación”, explica. No duda en recordar que la poesía se aprecia en la intimidad, pero que, a su vez, no deja de ser un punto de encuentro y en ese aspecto anima al lector a acudir a los recitales, sin pasar por alto lo especial que supone para él recitar junto a José Luis Rey tanto por la trayectoria como por la amistad que los une.
“Hay poetas para todas las sensibilidades y es lo bueno”, dice. Para ello pone como ejemplo que en el mismo anaquel te encuentres a García Lorca, Gil de Biedma, Gil Albert o Ángel González. “Son sensibilidades y discursos distintos, complementarios y contrarios, en algunos casos”, puntualiza. Destaca la tradición popular de la poesía, desde el mismo romancero, y también de construcción intelectual.
La situación actual de Córdoba, en cuanto al cierre de espacios literarios emblemáticos como Anaquel o Beta, también tiene cabida en la opinión del poeta cordobés, quien señala que “son años difíciles tanto para las librerías, Anaquel fue emblemático, ahora permanecen Luque o La república de las letras, que son lugares que están muy vivos”, reflexiona. En este sentido, subraya la dificultad que ha supuesto en todos los planos los años de crisis vividos, no solo en el ámbito de las letras, “sino para cualquier negocio que no sea poner un bar”. Por tanto, no cree que “debamos fustigarnos demasiado” porque se cierran librerías, cines o tiendas de discos y lo que viene a suponer es un cambio de paradigma, aunque “para mí, un mundo sin librerías es apocalíptico. Hay tipos de comercios, las mercerías por ejemplo, que son parte de nuestro paisaje emocional”, concluye.
Joaquín Pérez Azaústre le augura, a la poesía, tanto futuro como pasado, ya que “la poesía existirá, mientras lo haga el ser humano” y reivindica la necesidad de cantar a la existencia, a la pérdida o al amor. “Estamos poetizando todo el día, como aquel libro de Jaime Siles, cada acto de habla es un poema encubierto”, enfatiza, para establecerlo como una necesidad que “mientras el ser humano exista, existirá la poesía”.