La actuación en el Palacio Episcopal mejorará la atención al visitante a la Mezquita-Catedral


La actuación que actualmente se realiza en el Palacio Episcopal servirá para mucho más que para dotar al conjunto monumental Mezquita-Catedral de unas taquillas dignas y de un centro de interpretación del mismo, sino que además se potencian los valores de un edificio que, al igual que primer templo de la Diócesis, alberga restos de importancia de las distintas culturas que han pasado por la ciudad. Además, como ha explicado el canónigo arcediano, Fernando Cruz-Conde, una vez finalicen las obras se contará también con un museo, una cafetería y una tienda que no entrará en competencia con las del entorno, así como en las visitas a una terraza elevada y a una de las torres del inmueble que ofrecerán al visitante unas vistas inéditas, “con lo que se mejora la visita turística a la Mezquita-Catedral”.

Palacio Episcopal
Recreación del patio de carruajes del Palacio Episcopal con la nueva construcción. /Foto: LVC

La intervención más llamativa es la que se encontrará quien entre al Palacio Episcopal por el portón de acceso al antiguo patio de carruajes. El trabajo realizado por el arquitecto Francisco Javier Vázquez Teja muestra los restos arqueológico encontrados en la zona más cercana a la calle Torrijos, que van desde la época romana hasta el siglo XVIII, destacando los del periodo califal, como una letrina o el acceso principal y la línea de fachada original del Alcázar califal.
Para integrar este patrimonio arqueológico en el conjunto, Vázquez Teja ha ideado un cuerpo edificatorio con transparencia total que permite la lectura integral de las distintas construcciones, así como de todo lo aparecido en el subsuelo, que contará con su correspondiente explicación e interpretación. Esta nueva construcción, que estará realizada en vidrio transparente para facilitar la visión en ambos sentidos, será la que albergue las nuevas taquillas de la Mezquita-Catedral, sobre las que pesaba un imperativo de sacarlas del Patio de los Naranjos, cuya galería norte recuperará su aspecto diáfano original. El acceso al monumento se hará desde los puntos actuales y el Patio de los Naranjos seguirá abierto al público, como hasta ahora. Este módulo contará con tres fuentes de iluminación natural que resaltarán su interior.
El arquitecto señala que no se podía adoptar en otro lugar del templo una nueva ubicación a las taquillas y que su ubicación en el Palacio Episcopal debe entenderse como “un proyecto de ciudad”, puesto que esta puerta principal del Palacio Episcopal está situada junto a la Puerta del Puente, el punto por el que accede un mayor número de turistas. En este museo y centro de interpretación de la Mezquita-Catedral se dignificará la atención al visitante, que ahora recibirá una mejor atención y no tendrá que guardar cola a la intemperie. Además se le ofrece la oportunidad de visitar un museo en el que se hace un recorrido por la historia del Cristianismo en la Diócesis, descansar en el extenso patio o acceder a una terraza desde la que se tendrá la oportunidad de ver desde la altura la calle Torrijos. Quizás el elemento más llamativo sea la recuperación de una de las torres de la fachada principal que estará abierta al público y que permitirá contemplar tanto las cubiertas de la Mezquita-Catedral como la construcción del crucero desde una perspectiva inédita.
Este proyecto, que tiene una superficie total de 1.531 metros cuadrados, será presentado en breve ante la Comisión de Patrimonio de la Delegación territorial de Cultura y una vez obtenga luz verde solicitará la correspondiente licencia ante la Gerencia Municipal de Urbanismo. A partir de ese momento se acometerá esta nueva intervención que, en opinión de Fernando Cruz-Conde, no será la última, ya que “se pretenden hacer más mejoras en el Palacio Episcopal”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here