La muerte invisible


Un año más estamos ante el 28 de abril, “Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo”, en el que miles de muertes en el trabajo quedan silenciadas, invisibles para la población, ocupada en la búsqueda de empleo a toda costa. Un empleo que aumenta, según dicen, pero que cada vez se realiza en peores condiciones. La HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), inmersos en la campaña “Un trabajo digno para una sociedad decente”, seguimos constatando con tristeza, que los accidentes y enfermedades laborales son consecuencia directa del trabajo indecente (“No en la misma empresa, no el mismo trabajo, no en la misma ciudad, no con el mismo horario, no con el mismo salario”).

En el año 2016, el número total de accidentes registrados aumentó un 6,9%. 607 personas murieron, de ellas, 476 sucedieron en el lugar de trabajo mientras que en “in itinere” ocurrieron 131 (17 más que el año anterior). Esto último se explica debido a que, con la última reforma laboral, el lugar de trabajo está cada vez más lejos del lugar de residencia.

Cuando nos preguntamos por las causas, aparece la falta de prevención: solo el 48,1% de las empresas andaluzas disponen de un plan de prevención y la mitad de ellas reconocen disponer de estos planes por temor a posibles sanciones. De igual manera, el acceso de los trabajadores a la formación en prevención no alcanza al 50%.

La otra causa es la precarización progresiva del trabajo que se está aplicando como salida a la crisis. La contratación temporal o a tiempo parcial, las subcontratas, trabajos cada vez menos estables y dependientes de los ritmos de trabajo que provocan que la persona trabajadora arriesgue su vida por temor a perder lo poco que tiene.

Esta es la realidad de lo que está ocurriendo en los “tajos”. Las y los trabajadores seguimos muriendo y nadie lo ve. La falta de prevención y la precariedad matan.

Y es que, la ceguera de la sociedad ante esta terrible situación es parte importante del problema: ¿hemos normalizado sin más esta tragedia cotidiana y crónica?

La HOAC quiere hacer visible estas muertes, que no solo acaban con una vida, sino que destrozan a familias enteras. Pensamos y defendemos que la salud y la salvaguarda de la vida de quien trabaja es sagrada, y debe ser respetada.

Porque como dice el Papa Francisco: “El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona. El trabajo…, nos “unge” de dignidad, nos llena de dignidad; nos hace semejantes a Dios.”

En este 28 de abril, hemos de comprometernos con más fuerza para denunciar, hacer visible y luchar contra esta lacra.

¡Reaccionemos!

 

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