Patente de Corso


En primer lugar quiero dar las gracias al periódico digital la Voz de Córdoba, por brindarme la oportunidad de escribir en uno de sus Blog, para poder acercarme a todos sus lectores, a los que de paso, os doy la bienvenida y las gracias, por acercaros a éstas humildes líneas, las cuáles, a partir de ahora, podré compartir con todos vosotros, siempre desde toda esa serie de vivencias, experiencias y acontecimientos que nos envuelven en nuestro día a día y que son parte de nuestra vida cotidiana, tratando siempre de evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de temas políticos, que a día de hoy nos bombardean allá por donde andamos.

De formación académica Pedagogía en la Universidad de Granada, he trabajado siempre en el campo, socio-sanitario, así como en la orientación y formación profesional. En resumidas, cuentas, atendiendo, ayudando y escuchando en el día a día a personas, de las que yo también he aprendido mucho, puesto que jamás habrá un día que se parezca a otro, y mucho menos una persona cuyas necesidades se asimilen a las del prójimo. Actualmente todo mi trabajo se centra en personas con algún tipo de trastorno mental grave, y créanme, por raro que parezca, no están todos los que son, pues el ritmo de vida que llevamos a día de hoy, hace que cualquier tipo de enfermedad mental, aparezca en cualquier momento de nuestra vida, por raro que parezca y del que ninguno, estamos a salvo. De cara al desempeño de mi trabajo, solo destacar, que si algún don me regaló la vida, es la paciencia.

Por otro lado, siempre he tenido unas aficiones muy ligadas al mundo del arte en general, la cultura cofrade y la Semana Santa, tanto es así, que a día de hoy ejerzo como Hermano Mayor en la Hermandad del Perdón de Córdoba. Y cuando me queda algún que otro hueco libre, lo dedico a disfrutar del deporte, en el que creo como estilo y modo de vida, de recuperación y que ayuda siempre a sentirse bien. De todos estos temas hablaremos más adelante.

Patente de Corso, es el título que he elegido para mi blog. Para quienes no lo sepan, del latín “cursus” (carrera), viene a recordarnos un antiguo documento entregado por los monarcas de las Naciones o los Alcaldes de las Ciudades (en su caso las corporaciones municipales), por el cual el propietario de un navío, tenía permiso de la autoridad para atacar barcos y poblaciones de naciones enemigas. Lo que podríamos entender como una especie de Venia.

De ésta manera, cuando tuve el honor de poder escribir en este atractivo y novedoso medio de comunicación local y provincial, pensé que me habían otorgado una Patente de Corso, con la única diferencia, que no voy a atacar barcos, ni tan siquiera a personas o acciones que acometen las mismas. Utilizaré el título de mi blog, para poder hablar libremente de ciertos temas, tanto, personales, profesionales, etc. que considere de especial interés y que me gustaría compartir con todos vosotros, siempre desde una opinión personal y con un lenguaje lo más sencillo y cercano a todos.

 

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