Los tres monumentos de Córdoba al Padre Cristobal

El obispo, Demetrio Fernández ha bendecido el retablo consagrado al beato Cristóbal de Santa Catalina en la Catedral. Esta nueva pieza del fundador de las Hospitalarias de Jesús Nazareno se suma a otras dos esculturas que se hallan en la capital y dan cuenta del profundo calado de esta figura imprescindible para entender tanto la devoción a Jesús Nazareno como a Nuestra Señora de Villaviciosa.

El obispo bendice el retablo del beato Cristóbal de Santa Catalina en la Catedral./Foto: Diócesis de Córdoba

Así las cosas, el monumento que se ha dispuesto en el primer templo de la Diócesis, se trata de un retablo de relieve policromado, encargado por la Congregación de las Hospitalarias de Jesús Nazareno Franciscanas y realizado por talleres Aznarez. Los mismos fueron fundados por José Luis Fernández Aznarez, en 1963 donde realiza numerosas obras para órdenes religiosas, cofradías, tiendas de artículos religiosos y particulares, principalmente, en España y Sudamérica. Simultáneamente colabora en diversos proyectos y empresas como los museos de cera de Madrid y Barcelona, los talleres de Arte Granda, e incluso, con Ortega Bru.
La bendición de este retablo se produce, casi cuatro meses después de que en junio se bendijese una talla completa del Padre Cristóbal en la Iglesia-Hospital de Jesús Nazareno. El acto de bendición de la misma fue llevado a cabo por el vicario general de la Diócesis, Francisco Jesús Orozco, quien puso de relieve aspectos de la vida, obra y espiritualidad del beato. La escultura está incardinada en un retablo realizado por la también restauradora Ana Infante y contiene escenas alusivas a su obra hospitalaria. La autoría de la imagen se debe al reconocido imaginero cordobés Antonio Bernal, quien posee una dilatada trayectoria. Mientras que, en el exterior del templo hospitalario, la plaza rotulada con el nombre del beato contiene la escultura más antigua de las tres. La misma fue realizada en bronce por Antonio Gallardo Parra, en 1989.

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