¿Veremos este año algún tiburón en Málaga?

En contra de la creencia popular, en las playas de Andalucía, los tiburones tienen presencia y cada vez parece que más. Según los expertos además de que pueden haber sido empujados por corrientes oceanográficas, debido al cambio climático la temperatura del agua ha aumentado,  lo que hace que estos animales visiten nuevas zonas. También coinciden y aseguran que los tiburones no son peligrosos, ya que no formamos parte de su dieta, y que las posibilidades de morir por esta causa en algún lugar del mundo son muy remotas, aunque siempre es bueno tomar medidas de precaución, tanto para el tiburón como para el bañista.
La playa de Fuengirola ha sido escenario varias veces de la visita de tiburones marrajo, también la playa de Benajarafe. Uno de los episodios más sonados fue el avistamiento en 2013 de un tiburón tigre, considerado el segundo pelágico más peligroso del mundo después del tiburón blanco, y que fue capturado por un barco frente a la playa de los Toros en la localidad malagueña de Manilva, fue un hallazgo importante porque hasta ese momento se creía que no existían en el mediterráneo.
Si este hecho se produjo en 2013, en marzo de 2014 la playa del Castillo en Fuengirola fue escenario de un nacimiento con unos protagonistas muy especiales: un tiburón hembra (la parturienta) y dos agentes de la Guardia Civil del puesto de Mijas (los matrones). El animal llevaba tiempo rondando esta zona del litoral y ya sin fuerzas, encalló en la playa a la altura del Hotel Beatriz para dar a luz.

Tiburón frente a las playas de El Castillo en Fuengirola./ Foto: LVC

También en 2015 las playas de Málaga recibieron a estos “visitantes”. Expectación y sorpresa causó un marrajo (una variedad de tiburón pequeño) de casi dos metros de longitud, nadando a escasos metros de la orilla en pleno centro de la playa de Fuengirola, concretamente a la altura de calle España.  2016 no fue una excepción y el 31  agosto  un tiburón ballena, inofensivo para el hombre, causó un gran revuelo en esta playa malagueña muy frecuentada por cordobeses en los meses de julio y agosto.
Por lo tanto, visto lo visto y si nos basamos sólo en estadísticas, después de haber constatado la presencia de alguna especie de tiburón en las playas de  Fuengirola cada año desde 2013, lo más normal es que este verano vuelvan a repetirse escenas similares. Sobre todo teniendo en cuenta que ya todos coinciden en que el litoral andaluz es uno de los puntos de España con más escualos migratorios porque es punto de confluencia de las aguas del océano Atlántico y el mar Mediterráneo, lo que convierten a esta zona en un lugar especialmente interesante para el estudio de estos animales.
No hay que olvidar que estos animales no son peligrosos, más bien hay que intentar disfrutar de la experiencia -los valientes- y smartphone en mano, dejar constancia del momento para la historia.
 
 

castilloFuengirolamálagaManilvaTiburones