IU vaticina que el espectáculo del Alcázar «tiene mala pinta y va a terminar regular»


Pedro García duda de que la instalación "esté al cien por cien" antes de finalizar el año

espectáculo
Pedro García. /Foto: LVC
espectáculo
Pedro García. /Foto: LVC

El portavoz de IU, Pedro García, ha mostrado sus dudas sobre la efectividad de la prórroga de seis semanas concedida a la empresa Circle Eolo SL-Naturaleza Encendida para la puesta en marcha del espectáculo nocturno del Alcázar de los Reyes Cristianos. «¿Cómo es posible que se adjudique a una empresa que desconoce la realidad del contrato?», se ha preguntado en alusión a que se trata de un edificio protegido.

Por este motivo, García ha afirmado que «ojalá nos equivoquemos, pero es muy probable que la obra no esté al cien por cien antes de fin de año, que es dentro de unos meses», por lo que, en su opinión, este asunto, «tiene mala pinta y va a terminar regular».

El grupo de IU, y concretamente Pedro García, han sido muy críticos desde el principio con el procedimiento seguido para este espectáculo nocturno, que es «la historia de un despropósito, el ejemplo más claro de cómo las cosas se pueden hacer peor». 

El origen, según el edil, ha estado en el proceso de redacción del pliego de licitación del espectáculo, que no ha sido un pliego más sino que, ha dicho, se ha tardado dos años y medio para que «tenga unas características que venga perfectamente ajustado». Por este motivo ha señalado que el expediente se retraso en la Asesoría Jurídica y en la Intervención.

Esto hizo que su grupo dijera desde un principio «que algo no cuadra», porque «se adjudica a una empresa que no va a poder aplicar el canon, que los números que presentan no encajan y que desconocen la realidad al tener que pedir permisos» para poder actuar en un edificio protegido.

García ha puesto de relieve cómo cuando él fue delegado de Turismo y el espectáculo se suspendió dos semanas recibió críticas de representantes empresariales del sector que lo tacharon de «incapaz, inútil y de actuar con mala fe» y ahora, tres años después, la actitud es de «silencio, se rueda y se factura».