El Ayuntamiento se propone que el pavimento podotáctil esté siempre en buen estado


El objetivo es garantizar la seguridad de los invidentes en la vía pública

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Pavimento podotáctil en la calle Cruz Conde. /Foto: JC
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Pavimento podotáctil en la calle Cruz Conde. /Foto: JC

El pavimento podotáctil está en las aceras y consiste en esas franjas de textura diferente al resto, ya sea en bandas longitudinales, botones o unos adoquines de mayor rugosidad. Su objetivo es indicar a los invidentes donde termina el acerado, donde hay un paso de cebra, un escalón o cualquier otro dato de interés que ellos detectan de inmediato a través de su bastón.

Por esto es fundamental que este pavimento podotáctil esté siempre en buen estado, ya que de esto depende la seguridad de estas personas. Para lograr este objetivo, la Delegación de Inclusión y Accesibilidad ha licitado un contrato por casi 40.000 euros sin IVA para que una empresa actúe de inmediato allá donde se produzca un desperfecto.

El abanico de actuaciones previstas en este contrato, que tiene una duración de un año, es tan variado como los supuestos que se pueden generar en la vía pública en torno al pavimento podotáctil. Comprende desde levantamiento de bordillos, soleras, asfaltados a retirada de elementos de mobiliario urbano, por ejemplo.

La Delegación de Inclusión y Accesibilidad ha desplegado desde el inicio del mandato una especial sensibilidad en esta material. De forma constante está actuando en todo el casco urbano conforme tanto con los vecinos como las distintas asociaciones que le trasladan sus demandas.

Actualmente está en marcha un proyecto para hacer plenamente accesibles todos los centros cívicos de la capital, ya que algunos de ellos presentaban algunas carencias. Además, esta actitud es extensiva a otros edificios públicos, como es el caso del Real Jardín Botánico, del que se ha diseñado un plan para hacerlo plenamente accesible en el plazo de dos años.