Pablo Muñoz Díaz, responsable de Acción Social de la ACdP: “El adoctrinamiento educativo es un programa perfectamente diseñado desde el Gobierno”


El profesor Díaz ofrece una charla en Córdoba titulada "Educación: ¿presa de la ideología?"

Lo que para un cordobés de a pie es una fresca tarde de primavera, para Pablo Muñoz Díaz (Madrid, 1970) es un caluroso peaje que hay que pagar “por estar en una de las ciudades más bonitas del mundo”. El AVE le ha dejado cerca de la Plaza de Capuchinos, del Cristo de los Faroles, en la casa palacio de la Fundación Miguel Castillejo, en la plaza de Las Doblas, y se entiende su apreciación. Pablo Muñoz es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y Doctor en Psicología. Ejerce de profesor de Valores y Liderazgo en el doble grado de Empresariales y Derecho, en la misma Fundación San Pablo CEU en la que trabaja como auditor de calidad interna. Recala en Córdoba en calidad de Secretario Nacional de Acción Social de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) para ofrecer una charla sobre educación e ideología, ponencia que se ha preparado concienzudamente y a la vieja usanza, por la cantidad de folios que le acompañan en el salón de actos. Charlamos con él unos minutos antes y desde el primer momento queda claro que la educación es un asunto que le apasiona. Y un tema que en la actualidad le preocupa. Y mucho. 

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Recientemente la ministra Pilar Alegría decía que lo del ‘adoctrinamiento’ en la educación es un mantra muy pesado que deben soportar. 

Lo dirá ella y lo dirá su Gobierno, pero si leemos la prensa actual encontramos muchos artículos donde se refleja que diferentes editoriales españolas de libros de texto publican noticias que son adoctrinamiento puro y duro. Ejemplos: la ley de eutanasia, la muerte digna, o el sacar la democracia con un pie de foto del partido socialista como si no hubiera otros partidos en España. Todo eso refleja una politización de las ideologías, que en un principio deberían estar orientadas al bien común y no a los fines partidistas de una sola parte de la población española. 

Le amplío la lista, si me permite. Cambio climático, ideología de género, manipulación de la Historia, reducción progresiva de contenidos curriculares, nada de memorización ni esfuerzo… ¿Esto es un mantra?

Para nada. Eso es un programa perfectamente diseñado. No olvidemos que el Gobierno actual de España tiene 22 ministerios, de los cuales uno es de Igualdad y Género y otro es para la Agenda 2030, con lo cual toda la ideología de un Gobierno bipartito de socialismo y comunismo está dentro de una ley orgánica de educación , donde se repiten casi todos los puntos de esas ideologías. Por ejemplo, el punto 4 de la Agenda 2030, que habla de la educación, creo que demuestra que a nadie le importa la educación en este Gobierno. Es un instrumento que están utilizando para adoctrinar a las próximas generaciones. Quitar el libre pensamiento, eliminar la identidad crítica, y quitar el conocimiento que de verdad te da libertad de opinión. Cuando tú quieres quitar la Filosofía porque no están los alumnos capacitados para entenderla en primero de bachillerato, como ha dicho la ministra, estás diciendo que no son capaces de pensar por sí mismos. Y bajo esa premisa, ¿se hacen leyes para que puedan abortar a una edad mucho más temprana? ¿En qué quedamos? Son las disonancias que tiene esta ideología. 

¿Se le ha quitado la potestad educativa a los padres?

La potestad es inherente y no se puede quitar por propia dignidad humana, como recuerda la Doctrina Social de la Iglesia. Lo que sí creo es que los padres están haciendo dejación de funciones, desde las familias que teníamos un contrato social con las instituciones educativas para que parte de esa formación la hicieran ellas. Hemos permitido que lo que tiene que ver con el alma, con el más allá, con la formación de la persona en valores y virtudes, se trastoque. Y sea asumida por otras personas y con otros valores que no corresponden con los valores de la familia tradicional. 

Pero no es algo nuevo, no ha ocurrido de la noche a la mañana. Ha sido un proceso largo. 

Podríamos hablar de la II República en adelante. Cada régimen político que ha habido en este país ha intentado hacer un sistema educativo instrumental para adoctrinar con sus propios fines. Pero si nos retrotraemos a partir de la Constitución de 1978, resulta que ha habido nueve leyes educativas. Y cada Gobierno quita la anterior y añade cosas que están haciendo que la educación caiga en picado, y las nuevas generaciones cada vez están peor formadas. 

¿Por qué se piensa, de manera general, que la educación debe estar en manos del Estado?

Porque ha habido ese contrato social que antes decía, y que creo que proviene de la escuela funcionalista de Talcott Parsons, en que una de las formas para evitar conflictos en la sociedad es crear instituciones medianas, subsidiarias, que los eviten. En este caso, la institución educativa.  Pero ese contrato social no ha sido actualizado por ninguna de las dos partes. Y cuando ese contrato social no se actualiza una de las partes asume que es potestad suya el hacer lo que quiera. La otra parte, que somos las familias, lo estamos permitiendo. Hay asociaciones de padres de familias religiosas, como CONCAPA, que están intentando denunciar todos estos atropellos que se hacen a las familias y a la libertad, pero es como predicar en el desierto, porque por muchas denuncias que se hagan , si al final la sociedad no te acompaña, se convierte en tierra quemada. 

Ha hecho mención a los numerosos planes educativos, solo en democracia. ¿Se podrá llegar algún día en España a un consenso duradero en educación?

Yo soy optimista por naturaleza y pienso que sí. Pero, primero, todas las fuerzas políticas de este país tendrían que bajar su orgullo y ganar en humildad. Y luego ir a un acuerdo de mínimos, como pasa en muchos países. Si se dan cuenta, las leyes educativas en este país, sobre todo la LOMLOE, son muy detalladas, y cuanto más detallada esté una ley, más posibilidad de conflicto vas a tener y más adoctrinamiento vas a querer. Sin embargo, si llegáramos a un acuerdo de mínimos -leyes con pocos puntos pero consensuados por todos- orientado al bien común, claro que se podría ganar una ley educativa que fuera de verdad a favor de la sociedad.

¿Los que promulgan la igualdad a través de la educación pública acaban llevando a sus hijos a exclusivas universidades extranjeras?

O privadas españolas. Normalmente el español tiene la costumbre de predicar una cosa y hacer otra. Al final , el que tiene un poco de conocimiento se da cuenta de que las mejores oportunidades van a estar en manos de las personas mejores formadas. El juez será el mercado de trabajo. Eso se sabe. Ellos lo saben. Y prefieren esa educación que tiene más tutorías, más horas lectivas, más extraescolares, más atención personalizada, y más enriquecimiento individual que en una escuela pública. 

Usted es profesor universitario y auditor de calidad ¿Qué chicos se encuentra en cada nuevo curso?

Cada año que pasa, los que yo me estoy encontrando , vienen con menos conocimientos. Son más básicos y menos amplios. Saben menos, y de lo que saben, saben poco. No sólo ya en conocimientos, sino en hábitos de estudio o hábitos de diario, que les permitan ser resilientes en el mañana, resistir la frustración ante los ataques en el trabajo o en la vida que tendrán. Nosotros es lo que más formamos, esa fuerza interior para poder resistir la vida diaria. 

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Ha ofrecido una ponencia titulada “La educación ¿presa de la ideología?”. Pero esa es una pregunta retórica, entiendo. 

Por supuesto (ríe) Y además se puede entender en dos formas: la presa enfrentada a un depredador , y una presa falta de libertad, dentro de un presidio o cárcel. Se puede jugar con la metáfora y el símil. 

Ha dicho que es usted optimista por naturaleza. Déjenos un último mensaje que tenga optimismo. 

Además de optimista tengo la suerte de ser cristiano y católico . Por encima de todos nosotros está Dios y no va a dejar que esto vaya a peor. Siempre hemos tenido ayuda. La escuela concertada y la privada confesional, en este país, hemos tratado de hacerlo lo mejor posible por  nuestros semejantes. Y al final ese trabajo es un trabajo  hecho poco a poco, que tú no ves, pero que va sembrando. Y surgen personas, donde menos te lo esperas, que hacen ver que todo lo que tú has hecho merezca la pena y tenga sentido.