José Ángel Castillo: “El abogado nunca llega a dormir tranquilo”


"Como juez se puede sufrir más en un momento determinado, pero duermes tranquilo todos los días"

José Ángel Castillo recibe el Sombrero de Oro en la caseta de los Jóvenes Abogados./Foto: ICA
José Ángel Castillo recibe el Sombrero de Oro en la caseta de los Jóvenes Abogados./Foto: ICA
José Ángel Castillo./Foto: Ejaso abogado
José Ángel Castillo./Foto: Ejaso

La Agrupación de Jóvenes Abogados de Córdoba entregaba, este martes, el Sombrero de Oro a José Ángel Castillo Cano-Cortés, abogado y profesor del Master en Abogacía impartido en la Escuela de Práctica Jurídica. Juez en excedencia, Castillo ha atendido a La Voz para narrar sus sensaciones, una vez recibido este reconocimiento.

“Supone una gran satisfacción”, ha reconocido, para agregar que “no es un premio, es una distinción en la que distingo tres facetas: una general, festiva, es un agradecimiento que le den una distinción a un abogado por su trayectoria profesional, siempre es una gran alegría. En segundo lugar, que te lo den los Jóvenes Abogados, que son el futuro de la profesión, de la sociedad incrementa más la satisfacción. Y, en tercer lugar, que sea por las razones que me han dicho, por la dedicación a los jóvenes, por la formación, para mí es muy importante, porque yo solamente creo en el trabajo, en el esfuerzo y en el sacrificio”.

Sobre el futuro de la profesión, Castillo ha reconocido que “soy optimista, creo muchísimo en los jóvenes, son conscientes de que son el futuro y de ahí se tiene que partir para luego transformar a la sociedad y hacerla mejor”. Y ha subrayado que “el abogado tiene una función social muy importante”. A la par que ha explicado que “el Derecho avanza, unas veces conforme a la sociedad, otras en contra y otras ahí, ahí. Tiene que avanzar, no le queda otra”.

Juez y abogado

José Ángel Castillo recibe el Sombrero de Oro en la caseta de los Jóvenes Abogados./Foto: ICA
José Ángel Castillo recibe el Sombrero de Oro en la caseta de los Jóvenes Abogados./Foto: ICA

Sobre sus dos facetas en la carrera judicial, Castillo ha confesado que “soy una persona con suerte. He tenido dos oficios jurídicos en mi vida, uno de juez y otro de abogado, y en los dos he sido muy feliz”. En ese sentido, el letrado ha desvelado que “soy abogado gracias a que antes fui juez”. Y “destacaría que todos los días hay que llegar al trabajo con ilusión y con pasión. Así he entrado en los juzgados donde he tenido la suerte de servir y así entro en mi despacho”.

No se duerme tranquilo

Acerca de cuál de las dos tareas es más compleja, Castillo ha relatado que “como juez se puede sufrir más en un momento determinado, pero duermes tranquilo todos los días. Como abogado, quizá se sufra menos, pero no duermes ningún día bien, porque te debes a un cliente y el cliente se juega contigo su vida y su futuro y eso es muy importante”. De modo que ha abundado en que “el juez resuelve y sufre por la decisión que tiene que tomar, pero una vez que la ha tomado tiene la tranquilidad de que ha hecho su servicio, el abogado nunca llega a dormir tranquilo”.