CCOO: “Cada día se producen casi 3 agresiones a trabajadores del SAS”


El sindicato denuncia que Córdoba es la segunda provincia en agresiones a profesionales de la sanidad de Andalucía

Enfermera./Foto: Satse sindicatos
Enfermera./Foto: Satse
CCOO El sindicato denuncia que Córdoba es la segunda provincia en agresiones a profesionales de la sanidad de Andalucía./Foto: CCOO
CCOO denuncia que Córdoba es la segunda provincia en agresiones a profesionales de la sanidad de Andalucía./Foto: CCOO

El Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Córdoba ha presentado un informe en el que se analiza la evolución de las agresiones registradas durante el periodo de los años 2007-2020, en el que se desprende que los profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la provincia de Córdoba han sufrido un total de 1.672 agresiones. Este dato sitúa a Córdoba como la tercera provincia andaluza con más agresiones tras Sevilla y Málaga y como la segunda con más agresiones sufridas en relación al número de profesionales (10.140 trabajadores y trabajadoras), lo que supone que un 16,48% de la plantilla de la provincia ha sufrido alguna agresión durante el periodo analizado. 

El secretario General de este sindicato, José Damas, detalla que “el año 2019 fue el año con mayor número de agresiones en nuestra provincia, con 145, mientras que el pasado año 2020 se registraron 114”, cifra ligeramente inferior que Damas achaca a que fue “un año atípico en la que la atención presencial a personas usuarias se redujo considerablemente”. En toda Andalucía en 2020 el número de agresiones fue de 1.040 lo que representa un 2,85% sobre el total de la plantilla. “Estas cifras suponen que cada día se producen casi 3 agresiones a trabajadores del SAS”, recalcó el responsable sindical.

El estudio, cuyos datos han sido extraídos a través del Registro Informatizado de Agresiones (RIAC) de la Servicio Andaluz de Salud, analiza la evolución de las agresiones sufridas por los profesionales en la sanidad pública andaluza durante 14 años, tanto en número absoluto de registros como por categoría profesional y tipo de agresión (física o verbal), además pormenoriza los tipos centros sanitarios más conflictivos en el SAS.

Atendiendo a las categorías de los profesionales, los más castigados por esta lacra son los médicos, con un 43% de las agresiones registradas, el personal diplomado, principalmente enfermeras, con un 38%, y técnicos auxiliares de enfermería (TCAE), con un 15%. “Estos tres colectivos son los de especial riesgo porque acaparan un 96% de las agresiones en Andalucía”, puntualizó el secretario General de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Córdoba.

Por centros sanitarios, durante el año 2020, es el Hospital Universitario Reina Sofía el que más agresiones registró, con un total de 60, lo que representa un 52,63% del total de las agresiones de la provincia,  siendo el servicio de urgencias en el que más se concentran. Y respecto a los centros de Atención Primaria, el más afectado fue el Distrito Sanitario Córdoba, con 20 agresiones contabilizadas en los centros de salud de la capital, lo que convierte a este distrito sanitario en el segundo con mayor porcentaje de agresiones, con un 17,54%. “Se da la circunstancia de que la capital cordobesa concentra el 70,17% de todas las agresiones sufridas en la provincia”, comentó el responsable de Acción Sindical del Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Córdoba, José Antonio López.

José Damas ha explicado que “este estudio se refiere exclusivamente a las agresiones registradas, muchas agresiones no han sido denunciadas por lo que quedan fuera de este informe, aunque tenemos constancia que cerca de un 20% de las agresiones no trascienden y, por tanto, no se registran, sobre todo en los casos de atención telefónica”. 

“La mayoría de las agresiones tienen como causa la disconformidad con la atención recibida, lo que para CCOO evidencia que la situación del bloqueo al acceso a nuestra asistencia sanitaria pública, la falta de profesionales en estos últimos años y el desbordamiento de los profesionales, sin duda afecta a que esta lacra no desaparezca”, hizo hincapié Damas.

La realidad es que las agresiones se han vuelto a disparar durante el año 2021, pues según los datos facilitados en la Comisión Provincial contra agresiones por la delegada de Salud, Mª Jesús Botella, y referidos al tercer trimestre del año, ya van registradas 125 agresiones, lo que sin duda deja en evidencia que “las medidas adoptadas no están dando el resultado esperado para los objetivos marcados en el plan de agresiones para profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía aprobado en el año 2020”, aseveró el secretario General. En este sentido, CCOO critica que no se le de participación en la Comisión Provincial a los representantes legales de los trabajadores, y más en concreto, a los delegados de Prevención, ni se les haya invitado a la reciente jornada sobre agresiones a profesionales de la sanidad celebradas el pasado 29 de noviembre en el Hospital Infanta Margarita de Cabra. “Esto demuestra, una  vez más, que no cuenta con la opinión y participación de los representantes legales de los trabajadores y trabajadoras cuando son los que viven a diario las situaciones de riesgo”, apostilla Damas.

Para paliar esta situación, CCOO han presentado varias propuestas, entre ellas, un plan de choque urgente que ataje la escalada de violencia que sufren los profesionales de la sanidad. Para ello, “es necesario que la Junta de Andalucía ponga fin a los recortes de contratación y que apueste por la cobertura al cien por cien, pero sobre todo en los centros asistenciales con más riesgo, como son las Urgencias hospitalarias y en los centros de salud, que es donde más agresiones se producen”, expuso la secretaria de Salud Laboral del mencionado sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios, Ana Belén Acaiña. 

Acaiña indicó que CCOO también aboga por la “puesta en marcha de un observatorio de agresiones a profesionales sanitarios en el que concurran todos los agentes implicados como administraciones públicas, colegios profesionales, organizaciones sindicales, asociaciones de consumidores y usuarios, organismos y técnicos de prevención de riesgos laborales y las fuerzas de seguridad, entre otros, empoderando la figura del mediador e impulsando estudios epidemiológicos y la publicación de un mapa de riesgos que permitan adoptar medidas útiles para atajar las agresiones al personal sanitario”.