Transformación digital: un desafío permanente


En Córdoba hay un grupo de empresas cada día más importante, más numeroso y más innovador

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Lourdes Morales

Celebra La Voz de Córdoba un nuevo análisis sobre la colaboración público privada centrada en esta ocasión en la transformación digital, un desafío elevado a la categoría de cotidianidad porque, invirtiendo la situación, imaginemos que sufriéramos un “parón digital”. Como poco, lo que en una película ya “vieja” de 2007, se decía como un “caos total”.

En efecto, a estas alturas la transformación digital ya no es otra cosa que el desarrollo incesante y permanente de la tecnología como elemento transversal a cualquier sector de actividad económica y, naturalmente, a cualquier cuestión de nuestra vida diaria. No hay un mínimo avance en materia de competitividad sin tecnología digital, como no hay la más mínima mejora de las condiciones vitales sin ella.

Por supuesto, la situación es de enorme potencial, por el también sensible retraso en el desarrollo del proceso frente a otros y no es solo un reto de nuestra ciudad, nuestra provincia o nuestro propio país. Es un reto de la propia Unión Europea, rezagada frente a Estados Unidos y China y necesitada urgentemente de apostar por tecnología propia en un largo número de campos y reforzar sus sectores líderes de actividad -y sus miembros- con el mayor grado de innovación digital y tecnológica posible.

De ahí que una de las dos grandes líneas de los famosos fondos extraordinarios del programa de ayuda frente a los efectos de la pandemia, Next Generation, sea precisamente la transformación digital.

Pero esto no es, ni puede quedarse, en un enunciado genérico para las habituales manifestaciones políticas y corporativas, cansinas hasta el extremo, a la hora de enumerar los retos a los que nos enfrentamos en los próximos años. Se trata de tener una estrategia bien armada sobre un buen puñado de líneas de acción concretas, con nombre y apellido y, naturalmente, recursos propios (públicos) y facilidad para la movilización de los privados.

La transformación digital es, con seguridad, el desafío permanente que mejor puede combinar la acción pública con el impulso privado. De hecho, así ha sucedido y sucede en los grandes núcleos globales donde la tecnología se ha convertido en el “tractor” del crecimiento económico. Y de hecho, ahí es donde están nuestros diferenciales de competitividad.

Si descendemos al plano local, podremos verlo con facilidad en el entorno andaluz: dos ciudades con liderazgo, Málaga en primer lugar y a distancia, y Sevilla, acortando sensiblemente el terreno. En Córdoba, mucho más atrás, vamos recuperando camino, comenzando por tener una estrategia -desde las administraciones, y en esta cita se ha podido comprobar sobradamente a través de Lourdes Morales, teniente de alcalde de Transformación Digital, en el ámbito local- y desde la iniciativas empresariales sobresalientes, que las hay y más de las que se conocen, en la ciudad y la provincia.

Las administraciones están alineadas, como expuso Antonio Saravia, cordobés, y director corporativo de Red.es, sobre los programas de reducción de brecha digital para empresas y autónomos, y luego reafirmó Victor Montoro, vicepresidente de la Diputación, amén de los objetivos estratégicos y programas de la administración autonómica. Y no por elevarse al discurso institucional sobre transformación digital, sino por necesidad evidente y, repito, vital.

Y para finalizar, las empresas, el motor que mueve la sociedad, son cada día más conscientes del valor de la innovación tecnológica y de la necesidad de incorporar a sus estrategias de negocio la transversalidad digital. La colaboración pública no puede quedarse en el simple apoyo financiero (que también, por su carácter de inversión pública) sino que debe facilitar al máximo recursos (indispensable la formación, entre otros) para las más rezagadas y el máximo “mimo” -en todos los sentidos- a las que lideran la innovación digital.

En Córdoba hay un grupo de empresas cada día más importante, más numeroso y más innovador. Un núcleo que se redimensiona y que debe dar pronto el salto en presencia pública y aumento de su participación en el modelo económico local e institucional que le va a ir correspondiendo. En el horizonte, la base logística militar, el liderazgo de la Universidad, esta nueva “clase” empresarial joven y experimentada a la vez y el alineamiento de las administraciones…