SATSE denuncia el bloqueo indirecto del PNV a la Ley de Seguridad del Paciente


El Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) ha solicitado un total de 23 prórrogas al plazo de presentación de enmiendas parciales a la Ley de Seguridad del Paciente

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Congreso de los Diputados./Foto: SATSE

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) es ya el único partido que mantiene de manera indirecta el bloqueo a la tramitación parlamentaria de la Ley de Seguridad del Paciente, ya que sigue solicitando prórrogas al plazo para presentar enmiendas a esta Proposición de Ley y, con ello impide poder  garantizar la seguridad asistencial de más de 47 millones de personas en los centros sanitarios y sociosanitarios del conjunto del Estado.

SATSE tiene constancia, en base a la documentación oficial del Congreso de los Diputados, que EAJ-PNV ha solicitado, desde el pasado 23 de febrero y hasta el 16 de noviembre, un total de 23 prórrogas al plazo de presentación de enmiendas parciales a la Ley que busca garantizar la seguridad asistencial a través de una asignación máxima de pacientes por cada enfermera o enfermero en los hospitales, centros de salud y otros centros sanitarios y sociosanitarios del conjunto del Estado.

Por ello, el Sindicato de Enfermería entiende que este grupo político “está promoviendo de manera inequívoca y reiterada el bloqueo indirecto de la Ley de Seguridad del Paciente”. Se trata ya de la única formación política que está impidiendo indirectamente que se avance en la tramitación parlamentaria de esta norma, una vez que el Partido Popular ha dejado de pedir también prórrogas tras las reiteradas peticiones realizadas desde la organización sindical.

Al respecto, SATSE agradece y valora positivamente el cambio de postura demostrado por el partido de Pablo Casado y confía en que se mantenga en las próximas semanas, al igual que hizo en su momento Ciudadanos. “Es obvio que si el PNV, o cualquier otro partido político, no solicita retrasar el plazo de presentación de enmiendas, la Mesa del Congreso no puede acordar la correspondiente prórroga y la tramitación parlamentaria de la Ley puede seguir su curso en la Comisión de Sanidad”, apunta.

No obstante, el Sindicato de Enfermería es consciente de que los partidos políticos en el Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, son los que tienen representación mayoritaria en la Mesa del Congreso de los Diputados, por lo que pide a ambas formaciones políticas que no apoyen la reiterada solicitud del EAJ-PNV de ampliar el plazo de presentación de enmiendas parciales.

El Sindicato de Enfermería incide en que en el debate en el pleno del Parlamento de la toma en consideración de la Ley, el pasado 15 de diciembre de 2020, el Grupo Parlamentario Vasco ya dejó muy claro su rechazo a la norma. Por ello, entiende que la reiterada presentación de prórrogas forma parte de una estrategia premeditada para impedir avances en su tramitación en base a unos argumentos que no responden al interés general de los más de 47 millones de ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, así como de las más de 300.000 enfermeras y enfermeros, sino a posicionamientos políticos que el Sindicato respeta escrupulosamente.

SATSE confía en que EAJ-PNV reconsidere su actual rechazo a la Ley, ya que su único objetivo es garantizar la seguridad asistencial de los pacientes y el conjunto de ciudadanía, independientemente de la comunidad autónoma en la que resida, a través de una asignación máxima de pacientes por cada enfermera, como así defienden números estudios científicos nacionales e internacionales. 

El Sindicato de Enfermería recuerda que delegados y delegadas de la organización procedentes de todo el Estado se concentrarán el próximo 1 de diciembre frente al Congreso de los Diputados para denunciar la situación de bloqueo que sufre esta Ley, así como el abandono y maltrato general de la sanidad por parte de algunos partidos políticos.

Por último, SATSE reitera que la aprobación de la Ley conllevaría la mejora de la seguridad asistencial de 47 millones de personas al evitar reingresos, reinfecciones, reintervenciones, complicaciones y también fallecimientos, así como la seguridad y salud de más de 300.000 enfermeras y enfermeros, que sufren las graves consecuencias de trabajar con una permanente sobrecarga laboral (estrés, burnout, agotamiento físico y emocional…), así como en la conciliación de la vida laboral y personal.