Los juegos de azar, ¿máquinas de crear malos estudiantes?


El ministro de Consumo, Alberto Garzón, quiere prohibir también la publicidad de determinados alimentos

Alberto Garzón./Foto: BJ azar
Alberto Garzón./Foto: BJ
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Alberto Garzón./Foto: BJ

La semana que concluye ha traído a Córdoba a uno de los ministros con peor cartel del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Y ese no ha sido otro que el titular de Consumo, Alberto Garzón. El líder comunista ha participado en una jornada en la Diputación, que abordaba el peligro de los juegos de azar para los jóvenes y, en ese terreno, es donde el líder comunista se siente como pez en el agua.

Garzón, en declaraciones a los periodistas, cargó contra los salones de juego, contra la publicidad de las casas de apuestas, se felicitó del decreto contra esta (sin ofrecer un solo dato sobre el resultado de los dos meses y medio que lleva en marcha) y afirmó que ya hay evidencias científicas de que los juegos de azar inciden en el mal rendimiento académico, sobre todo, en los hijos de la clase trabajadora. Tampoco hizo referencia al origen de esas evidencias.

A su vez, el comunista también se lamentó de la poca distancia que la reglamentación andaluza ofrece entre salón y salón de juego (150 metros), aunque cualquiera es consciente de que la acumulación de oferta anula la demanda. Y, de camino, también valoró otro decreto gubernamental en marcha, también para prohibir, en este caso, la publicidad de los alimentos no saludables.

Una productiva visita en la que quedó claro que prohibir es el camino para los comunistas y que el Gobierno es el que dicta a qué se debe jugar y qué se debe comer. Y es que Garzón ha avisado que, “desde la infancia (los niños) adquieren hábitos de consumo no saludables que en el tiempo tienen unos perjuicios muy importantes, no sólo en términos de obesidad, sino que están vinculados a enfermedades crónicas, diabetes, hipertensión, incluso algunos tipos de cáncer que la obesidad los facilita enormemente”. La educación en los valores de la izquierda no afecta solo a los colegios.