Plusvalías: un impuesto de ida y vuelta


La alegría por la sentencia del Tribunal Constitucional contra el tributo sólo ha durado unos días: Un Real Decreto-ley nos ha devuelto a la realidad

plusvalías
Encuesta sobre las plusvalías. /Foto: Jesús Caparrós
plusvalías
Carmen Montero. /Foto: LVC

Lo poco que dura la alegría en la casa del pobre es una locución que se ha vuelto a cumplir estos días tras tumbar el Tribunal Constitucional el método de cálculo del impuesto de las plusvalías. Con la velocidad que no usa para otras cuestiones, el Gobierno de Pedro Sánchez ha implantado, mediante la cuestionable fórmula del Real Decreto-ley, un nuevo sistema para no perder mucho tiempo en volver a hacer caja de nuevo. Quienes pensaron que no lo tendrían que pagar se llevaron un chasco con su regreso.

Este impuesto de las plusvalías sólo se paga cuando hay una transmisión de un bien, por lo que no alcanza anualmente a toda la población. Además, en el caso de Córdoba, si esa transmisión es ‘mortis causa’ va a estar bonificada hasta el 95 por ciento el próximo año. Pero, en todo caso, la sensación que hay en la calle es que nadie se escapa de pagar a la Administración cuando le toca, aunque no se sepa bien qué es lo que hay que pagar.