Los nuevos casos de enfermedad renal se reducen un 7% en Andalucía


Unos siete millones de personas tienen ERC en España, de las que 64.666 con ERC avanzada reciben TRS, es decir diálisis o trasplante

Máquina de diálisis renal
Máquina de diálisis. /Foto: LVC
Máquina de diálisis renal
Máquina de diálisis. /Foto: LVC

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) frena su progresión en Andalucía, donde se ha reducido la incidencia (número de nuevos casos) de pacientes con ERC en Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) durante pasado año 2020, según los datos del Registro Español de Enfermedades Renales (REER), que es fruto de la colaboración entre la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y los Registros Autonómicos de Enfermos Renales, y cuyo último informe ha presentado la ONT en el 51º Congreso Nacional de la S.E.N., que se celebra hasta hoy de forma online.

En concreto, la incidencia de pacientes con ERC en TRS en Andalucía se sitúa en 139 personas por millón de población (pmp), por debajo de la media nacional, que se sitúa 141 pmp, con un descenso además del 7,1% respecto al año 2019. De este modo se sitúa entre las comunidades españolas que redujeron su incidencia en el año 2020.

Por su parte, la prevalencia (número total de casos) de pacientes con ERC en TRS en Andalucía alcanzó las 1.293 pmp, también inferior a la media nacional (1.363 pmp), manteniéndose en una cifra similar con respecto a 2019, en el que se situaba en 1.288 pmp, experimentado así un leve crecimiento del 0,3%. A pesar de ello, ya son casi 11.000 las personas en la comunidad andaluza que precisan TRS para reemplazar la función de sus riñones, es decir, diálisis o trasplante.

A nivel nacional, la ERC tuvo un descenso de la incidencia y una estabilización de la prevalencia motivado en gran medida por la crisis sanitaria de la Covid-19, datos que, lejos de ser positivos, solo demuestran el impacto negativo que la pandemia ha tenido en el inicio de los tratamientos renales, “a pesar del enorme esfuerzo realizado por los profesionales por minimizar el impacto de la crisis sanitaria”, ha destacado la presidenta de la S.E.N., Patricia de Sequera.

La prevalencia de la ERC, que venía creciendo en los últimos años, se estabilizó en 2020, situándose, en 1.363 pmp, una tasa muy similar a la registrada en el año 2019 (1.367 pmp). Esto significa que, en total, y según los últimos datos de 2020, un total de 64.666 personas con ERC avanzada reciben TRS. Los nefrólogos han advertido del perjuicio sociosanitario que supone un inicio tardío del tratamiento sustitutivo y han solicitado a las administraciones recursos para recuperar el tiempo perdido.

Además, la pandemia provocó en 2020 un descenso del 7% en la incidencia de los pacientes con ERC que iniciaron TRS. Esta tasa de pacientes se situó en 141 pmp en comparación con los 152 casos pmp registrados en 2019. En total, 6.708 personas iniciaron TRS con diálisis o trasplante a lo largo de 2020, la mayoría hombres (67%), y un 60% con edad igual o superior a 65 años. La causa más frecuente de enfermedad renal en estos nuevos casos fue la diabetes, con un 26%, seguida de las enfermedades cardiovasculares (13,7%).

En el caso del trasplante renal, el número de procedimientos realizados en 2020 se redujo un 21%, aunque en 2021 se está recuperando la actividad. Pese a ello, se realizaron un total de 2.702 trasplantes renales en España. Gracias a esta importante actividad trasplantadora de nuestro país, que es líder mundial en trasplante renal, el 55% de los pacientes en TRS viven con un trasplante de riñón.

La crisis también impactó negativamente sobre la mortalidad de los pacientes con ERC, que aumentó ligeramente en todas las modalidades de tratamiento, y se situó en el 8,3% (frente al 7,2% del año anterior), reduciéndose al 3,3% en el caso del trasplante renal. En total, fallecieron más de 5.800 personas en TRS. Las infecciones (29%) y las causas cardiovasculares (16%) fueron las causas principales de fallecimiento en todas las modalidades de TRS.

Este aumento de la mortalidad se relaciona con la mayor vulnerabilidad de los pacientes con ERC a la Covid-19, la cual motivó que se les incluyera en los grupos de especial riesgo para su vacunación. De hecho, desde marzo de 2020 a octubre de 2021 más de 6.000 pacientes en TRS en España se habían contagiado por SARS-CoV-2, con una tasa global de mortalidad del 21% en la pandemia, que fue aún mayor en los primeros meses de la crisis sanitaria.

Una lectura positiva merece la consolidación de la Diálisis Peritoneal -que permite al paciente mayor autonomía en su vida diaria- como opción de tratamiento sustitutivo inicial (un 16% del total), aunque los expertos de la S.E.N. inciden en la necesidad de seguir subiendo este porcentaje, estableciendo las políticas adecuadas para ello y realizando una labor de información y sensibilización entre los pacientes y sus familiares, muchas veces reacios a los tratamientos domiciliarios.